martes, 20 de junio de 2017

The Legend of Sergio 2 - Capítulo 32

Lexaeus: Hola chaval.
Sergio sacó su espada y su escudo.
Lexaeus: ¿Qué pasa? ¿No tuviste suficiente con la derrota fuera del templo?
Sergio: Puede que lograras derrotarme fuera del templo, pero esta vez seré yo quien te derrote a ti.
Lexaeus: ¿Ah sí? Eso ya lo veremos.
Lexaeus chasqueó los dedos y aparecieron arenas movedizas. Entonces Lexaeus invocó su Tomahawk.
Lexaeus: Te vas a enterar.
Lexaeus cargó energía y Sergio le atacó, pero se protegió. Acto seguido dio tres golpes en el suelo con su Tomahawk de los cuales salieron rocas del suelo. Sergio esquivó las dos primeras,pero no la tercera y salió por los aires.
Sergio: ¡Aaaah!
Lexaeus: Esto va a ser más fácil de lo que pensaba.
Nelly: ¡No!
Lexaeus iba a golpear a Sergio con su Tomahawk, pero éste recobró el equilibrio y chocó su espada con el arma de Lexaeus. Sin embargo, Lexaeus le tiró a las arenas movedizas.
Nelly: ¡Nooooooo! ¡Sergio, sal de ahí!
Sergio: ¿Pero qué pasa aquí?
Lexaeus: ¡Jajajajajajaja! Eso son arenas movedizas. Intenta salir de ahí si puedes.
Sergio: ¡Ya lo tengo!
Sergio sacó la Zarpa y se enganchó en uno de los pilares.
Lexaeus: Qué iluso. ¿En serio piensas que vas a salir de ahí con eso?
Sergió logró impulsarse hasta el pilar, logrando así salir de las arenas movedizas, y después cayó en la plataforma.
Lexaeus: ¡Imposible! ¿Pero cómo...?
Sergio: No es tan fácil acabar conmigo.
Lexaeus dio tres golpes en el suelo con su Tomahawk, de los cuales salieron rocas, pero Sergio en esta ocasión las esquivó todas. Cuando Lexaeus iba a atacar a Sergio con su arma éste se tramsformó en Goron, bloqueó su ataque y le pegó tres puñetazos.
Nelly: ¡Bien!
Lexaeus: No cantéis victoria aún, esto no ha hecho más que empezar.
Sergio volvió a la normalidad y Lexaeus aumentó su poder. Entonces éste se hizo más pequeño y dio golpes en el suelo con su Tomahawk. Intentó golpear a Sergio, pero éste logró esquivarlo. Acto seguido Sergio se volvió a transformar en Goron y Lexaeus dio tres golpes en el suelo de los cuales salieron rocas, pero Sergio logró esquivarlas. Después Sergio intentó golpear a Lexaeus, pero éste se protegió.
Lexaeus: No va a ser tan fácil esta vez, mocoso.
Lexaeus saltó. Entonces Sergio volvió a ser adulto, sacó su espada y fue a por él, pero Lexaeus le golpeó con su Tomahawk y le tiró al suelo. Después lanzó su arma al suelo pero Sergio logró esquivarla.
Sergio: Madre mía,ha ido de un pelo.
Lexaeus (pensando): ¿Pero cómo ha podido esquivar eso?
Lexaeus dio tres saltos y golpeó el suelo haciendo aparecer rocas, pero Sergio las esquivó. Acto seguido Lexaeus se hizo más pequeño y dio golpes en el suelo con su Tomahawk. Después intentó golpear a Sergio, pero éste lo esquivó, se transformó en Goron e intentó golpear a Lexaeus, pero éste se protegió.
Lexaeus: No va a ser tan fácil como pensabas.
Sergio: ¿Cómo puedo golpearle?
Sergio volvió a ser adulto y Lexaeus intentó hacer un círculo en la plataforma, pero Sergio lo impidió y derribó a Lexaeus, cosa que aprovechó para transformarse en Goron y darle tres golpes. Después volvió a la normalidad.
Lexaeus: Voy a acabar contigo de una vez por todas.
Lexaeus aumentó su poder y saltó hacia el fondo de la sala.
Sergio: ¿Qué va a hacer?
Nelly: Oh no. ¡Sergio, apártate de ahí!
Lexaeus volvió y dio un golpe en el suelo provocando que salieran muchas rocas. Sergio intentó esquivarlas, pero no pudo. Entonces Lexaeus lanzó a Sergio contra uno de los pilares, golpeó el suelo con su Tomahawk haciendo aparecer rocas que le golpearon.
Sergio: ¡Aaaaaaaaahhhhhhhhh!
Nelly: ¡¡¡No!!!
Lexaeus: Pobre iluso, pensabas que podrías conmigo.
Lexaeus le iba a dar el golpe final, pero Sergio se protegió con el escudo.
Lexaeus: ¿Qué?
Sergio: Si piensas que me voy a rendir así por las buenas, lo llevas claro.
Sergio logró levantarse y echar hacia atrás a Lexaeus.
Lexaeus (pensando): Jamás pensé que alguien aguantaría tanto luchando contra mí.
Lexaeus se hizo más pequeño y dio golpes en el suelo con su Tomahawk. Después intentó golpear a Sergio, pero éste lo esquivó, se transformó en Goron e intentó golpear a Lexaeus, pero éste se protegió. Acto seguido Lexaeus dio tres golpes en el suelo con su Tomahawk de los cuales salieron rocas, pero Sergio logró esquivarlo. Sergio intentó golpear a Lexaeus, pero éste se protegió con su Tomahawk.
Un rato después...
Lexaeus: Esta vez sí que se acabó.
Lexaeus saltó hacia el fondo de la sala. Después volvió y dio un golpe en el suelo provocando que salieran muchas rocas. Sin embargo Sergio saltó y las esquivó a tiempo. Sin embargo Lexaeus le lanzó contra uno de los pilares, golpeó el suelo con su Tomahawk haciendo aparecer rocas, pero Sergio se apoyó en el pilar, saltó y se puso detrás de Lexaeus.
Lexaeus: ¿¡Pero cómo demonios lo has podido esquivar!?
Sergio: Nunca caigo dos veces en la misma trampa.
Lexaeus iba a golpear a Sergio con su Tomahawk, pero éste se transformó en Goron y le bloqueó.
Lexaeus: Da igual lo que hagas, nunca podrás conmigo.
Sergio: Eso lo veremos.
Sergio cogió el Tomahawk de Lexaeus y lo tiró a las arenas movedizas.
Lexaeus: ¿Pero qué has hecho? Ahora verás.
Lexaeus intentó dar un puñetazo a Sergio, pero éste lo bloqueó y le dio tres.
Lexaeus: Nunca caeré contra alguien como tú...
Sergio volvió a la normalidad y le clavó la espada a Lexaeus en su abdomen, provocando que caminara hacia atrás y cayera en las arenas movedizas.
Lexaeus: ¡No! ¡No puede ser! ¡Chico, ayúdame a salir de aquí, por favor!
Sergio y Nelly se quedaron mirando a Lexaeus sin hacer nada.
Lexaeus: ¡Reacciona chaval! ¡Sácame de aquí, por lo que m...!
Pero no pudo terminar ya que se hundió.
Sergio: Que se ha creído que le íbamos a sacar.
De repente las arenas movedizas desaparecieron y apareció un círculo de luz en el que estaba el Tomahawk de Lexaeus. Sergio lo cogió y él y Nelly ascendieron a una plataforma rodeada de arena.
Continuará...

domingo, 18 de junio de 2017

The Legend of Sergio 2 - Capítulo 31

Sergio y Nelly volvieron al pasillo del principio y Sergio utilizó la llave. Abrió la puerta y accedieron a una sala en la que había agua. Entonces Sergio se transformó en Zora, se metió en el agua y llegó al otro lado, volvió a la normalidad y accedió a la siguiente sala, en la que había una Flor Deku y dos pasillos a los lados.
Nelly: ¿Por dónde vamos?
Sergio: Por la derecha.
Sergio se transformó en Deku, se metió en la flor y llegó al pasillo de la derecha, pero la puerta estaba cerrada con llave.
Sergio: Porras, necesitamos una llave.
Nelly: Pues vamos al otro lado.
Sergio se metió a la Flor Deku y se fue al otro lado. Volvió a la normalidad y accedió a una sala en la que había un hueco profundo y una marca de la Zarpa, además de dos Keese de Fuego. Sergio los derrotó, después se convirtió en adulto y se impulsó al otro lado con la Zarpa. Volvió a la normalidad y accedió a la siguiente sala, en la que había dos Enloquecedores y arenas movedizas. Entonces la puerta se cerró.
Sergio ¿Dos?
Uno de los Enloquecedores se hizo diminuto y golpeó el suelo con el martillo. Cuando volvió a la normalidad intentó golpear a Sergio, pero éste lo esquivó y le dio seis espadazos. Acto seguido el Enloquecedor saltó y giró en el sentido de las agujas del reloj, cosa que Sergio aprovechó para darle tres espadazos y derrotarle.
Sergio: Bien, y ahora a por el otro.
El otro Enloquecedor saltó y giró en el sentido de las agujas del reloj, cosa que Sergio aprovechó para darle seis espadazos. Acto seguido el Enloquecedor se hizo diminuto y golpeó el suelo con el martillo. Cuando volvió a la normalidad intentó golpear a Sergio, pero éste lo esquivó, le dio tres espadazos y le derrotó. Entonces apareció un cofre pequeño. Sergio lo abrió y cogió una llave pequeña.
Sergio: Vamos a la otra puerta.
Sergio y Nelly volvieron a la sala de las Flores Deku. Allí Sergio volvió a la normalidad y después se transformó en Deku. Se metió en la flor, saltó y llegó al otro lado. Metió la llave y accedió a un pasillo en el que había Bubbles Azules. Los derrotó, giró a la derecha y vio una puerta. La abrió y accedió a la siguiente sala, pero la puerta se cerró. Entonces apareció un Bandido Lunar.
Sergio: Oye Nelly, ¿soy yo o este es un poco más grande que los otros?
Nelly: Ahora que lo dices llevas razón.
El Bandido Lunar se acercó a Sergio y le atacó, pero Sergio lo esquivó, se acercó por detrás y le dio tres espadazos. Acto seguido el Bandido Lunar lanzó uno de sus sables a Sergio, pero éste se protegió. Entonces Sergio se acercó y le atacó, pero el Bandido Lunar se protegió. Él cargó energía en sus espadas e hizo el Ataque Circular, pero Sergio se protegió con el escudo. Entonces el Bandido Lunar lanzó uno de sus sables a Sergio.
Sergio: ¡Ya lo tengo!
Sergio desvió el sable con su espada, se acercó al Bandido Lunar y le quitó la otra espada. Entonces hizo el Ataque Circular y le derrotó.
Nelly: ¡Bien!
Sin embargo, en vez de desaparecer se arrodilló.
Sergio: ¿Eh?
Nelly: ¿Qué pasa aquí?
El Bandido Lunar fue rodeado por oscuridad y de repente apareció Rubí.
Sergio y Nelly: ¿¡Rubí!?
Rubí: Ah, sois vosotros.
Nelly: ¿Qué te ha pasado, Rubí?
Rubí: La verdad es que no lo sé muy bien. Lo último que recuerdo es que ese tipo de negro me llevó con él después de derrotarme y me lanzó una especie de hechizo. Más allá de eso no recuerdo nada.
Sergio: Al parecer te convirtió en un Bandido Lunar y hemos tenido que luchar contra ti para salvarte.
Rubí: ¿En serio?
Sergio y Nelly asintieron.
Rubí: En ese caso, muchas gracias por salvarme.
Sergio: No hay de qué, Rubí. Para eso están los amigos.
De repente apareció un cofre grande de colores azul y amarillo. Sergio lo abrió y cogió la Llave del Jefe.
Sergio: Ya tengo la llave. Hala, vámonos.
Sergio y Nelly iban a salir, pero Rubí no se movió.
Sergio: ¿Rubí?
Rubí: Lo siento mucho chicos, pero yo no voy.
Sergio: ¿Qué? ¿Pero no decías que querías enfrentarte a él?
Rubí: Sí, eso pensaba hacer, pero tú me has salvado de su hechizo, asi que si hay alguien que puede derrotarle, ese eres tú.
Sergio: ¿Estás segura?
Rubí: Completamente.
Sergio: Está bien.
Nelly: ¿Y cómo vas a salir de aquí?
Rubí: No os preocupéis, ya me las arreglaré.
Sergio: Vale, hasta luego.
Sergio y Nelly volvieron al pasillo donde estaba la puerta de la sala del jefe. Allí Sergio se convirtió en adulto.
Nelly: ¿Estás seguro?
Sergio: Sí. Puede que antes me derrotara, pero ahora seré yo quien le derrote a él.
Sergio saltó, metió la llave en la cerradura y la puerta se abrió. Accedió a la sala del jefe en la que había una plataforma rodeada por columnas. Sergio subió a la plataforma y allí apareció Lexaeus.
Lexaeus: Hola, chaval.
Continuará...

viernes, 16 de junio de 2017

The Legend of Sergio 2 - Capítulo 30

Sergio, Nelly y Rubí llegaron a la entrada templo, pero allí apareció Lexaeus.
Rubí: ¿Tú quién eres?
Lexaeus: Soy Lexaeus, el jefe de este templo.
Sergio (sacando su espada): Espera Rubí, déjamelo a mí.
Sergio fue a por Lexaeus, pero antes de que pudiera reaccionar éste le dio un puñetazo y se desmayó.
Nelly: ¡Sergio! ¿Pero cómo te has atrevido? ¡Te vas a enterar!
Nelly fue a por Lexaeus, pero recibió un puñetazo suyo y también se desmayó.
Rubí (sacando sus sables): ¡Ahora verás!
Lexaeus invocó su arma, que tenía el siguiente aspecto:
Lexaeus: Adelante, derrótame si puedes.
Rubí fue hacia Lexaeus y le atacó con sus sables, pero éste la esquivó y la golpeó con su martillo por la espalda y la derribó.
Rubí: ¡Aaaaah!
Lexaeus: ¿En serio creíste que podrías conmigo?
Rubí: Todavía no he terminado...
Lexaeus: Ahora te enseñaré lo que le ocurre a todo aquel que se interpone en mi camino.
Lexaeus cogió a Rubí y abrió un portal oscuro.
Rubí: ¿Qué haces? ¡Suéltame!
Lexaeus cruzó el portal con Rubí y éste desapareció. Entonces Sergio y Nelly despertaron.
Sergio: Ay, mi cabeza... Vaya golpe que me ha dado.
Nelly: Madre mía, si nos ha derribado sólo con su puño, ¿qué no será capaz de hacer con su arma?
Sergio: La verdad es que no lo sé. Por cierto, ¿dónde está Rubí?
Nelly: Ni idea.
Sergio: Espera. ¿Y si a lo mejor se la ha llevado Lexaeus mientras estábamos desmayados?
Nelly: Empiezo a pensar lo mismo, ¿sabes?
Sergio: En tal caso no perdamos más tiempo y entremos al templo.
Sergio y Nelly se adentraron en el templo. Llegaron a una sala grande en la que había dos estatuas en el centro que estaban rotas.
Sergio: Madre mía, pues sí que tiene fuerza ese tal Lexaeus.
Nelly: Sigamos avanzando.
Sergio y Nelly avanzaron y llegaron a un pasillo en el que estaba al final la puerta del jefe y dos puertas a izquierda y derecha, está última cerrada con llave. Ambos fueron a la de la izquierda y accedieron a la siguiente sala, en la que había una rampa, un cofre grande y lava. Sergio abrió el cofre, que contenía el mapa del templo:
Sergio se transformó en Goron y llegó al otro lado rodando. Volvió a la normalidad y accedió a la siguiente sala, en la que había una plataforma giratoria y una puerta cerrada con llave.
Nelly: Bien, ¿por cuál vamos?
Sergio: Mmmm... por la izquierda.
Sergio saltó hacia la plataforma giratoria y él y Nelly fueron a la puerta que había a la izquierda. La abrieron y accedieron a la siguiente sala, en la que había un pasillo. Llegaron al final de él y había una sala con muchas Sombras, a las cuales Sergio derrotó de un Ataque Circular. Entonces se abrió la puerta de la parte derecha.
Sergio: Vale. ¿Qué se supone que hemos conseguido?
Nelly: La verdad es que no tengo ni idea.
Sergio volvió a la sala anterior, se subió a la plataforma giratoria, llegó al otro lado y accedió a la siguiente sala, en la que había una Flor Deku y una puerta al otro lado. Sergio se transformó en Deku, se metió en la flor, saltó y llegó al otro lado. Volvió a la normalidad y accedió a la siguiente sala, pero la puerta se cerró. Entonces aparecieron dos Lizalfos.
Sergio: Hacía bastante tiempo que no veía a estos.
Uno de los Lizalfos se acercó a Sergio e intentó darle con la cola de pinchos, pero éste le esquivó y le dio un espadazo. Acto seguido el Lizalfos dio un salto hacia atrás y escupió fuego por la boca, cosa que Sergio aprovechó para darle otro espadazo y derrotarle.
Sergio: Y ahora a por el otro.
El otro Lizafos intentó dar un puñetazo a Sergio con su guantelete, pero éste se protegió con el escudo. Acto seguido el Lizalfos se agachó, pero cuando iba a golpear a Sergio éste lo esquivó y le dio. Acto seguido el Lizalfos dio un salto hacia atrás y escupió fuego por la boca, pero Sergio lo esquivó, le dio otro espadazo y le derrotó. Entonces se abrió la puerta y apareció un cofre grande. Sergio lo abrió y cogió una llave.
Sergio: ¿Una llave como ésta en un cofre cómo ese?
Nelly examinó la llave.
Nelly: Mmmm... Esta llave no es como las demás, no señor.
Sergio: ¿Qué quieres decir?
Nelly: Esta llave está hecha para abrir una determinada puerta.
Sergio: ¿Te refieres a la del pasillo donde estaba la puerta de la sala del jefe?
Nelly: Exacto.
Sergio y Nelly volvieron al pasillo del principio.
Continuará...

miércoles, 14 de junio de 2017

The Legend of Sergio 2 - Capítulo 29

Sergio, Nelly Y Rubí iban a adentrarse en la cueva, pero les rodearon cuatro Neosombras.
Rubí: Vamos a por ellas, Sergio.
Sergio: Vale.
Una de las Neosombras intentó arañar a Sergio, pero éste se protegió y la derrotó. Otra de ellas se ocultó en un charco oscuro y salió a la superficie provocando una onda de choque, pero la esquivó saltando y la derrotó de seis espadazos. Entretanto,Rubí había vencido a las dos que la habían atacado.
Rubí: ¿Qué eran esas cosas? No las había visto nunca.
Sergio: Eran Neosombras. Las combatí hace seis meses.
Rubí: Seis meses... ¿Tú no serás por casualidad el héroe de Términa del que tanto hablan las leyendas?
Sergio: Sí, soy yo. ¿Cómo lo has sabido?
Rubí: Hombre, no es usual ver a un niño de... ¿Cuántos años tienes?
Sergio: Diez.
Rubí: Normalmente a un niño de 10 años no se le ocurre venir aquí, y muchos menos enfrentarse con las criaturas que hay aquí.
Sergio, Nelly y Rubí se adentraron en la cueva. Sergio sacó su arco, disparó una flecha contra un ojo interruptor que había arriba y se abrió una puerta. Se dirigieron a ella y accedieron a la siguiente sala, en la que había un Bandido Lunar.
Sergio: ¿Qué es eso?
Nelly: Es un Bandido Lunar. Se mueve muy rápido, por lo que es bastante difícil de derrotar. Procura bloquear sus ataques y atácale.
Rubí: Dejadme este a mí.
Rubí se acercó al Bandido Lunar y le atacó, pero éste la esquivó. Acto seguido el Bandido Lunar la atacó, pero ésta se protegió con sus sables.
Sergio: Madre mía si se mueve rápido.
Nelly: Sí. La razón de que Rubí no pueda con él es que ambos son igual de hábiles.
Un rato después...
Rubí atacó al Bandido Lunar, pero éste contraatacó y la derribó.
Sergio: ¡No!
El Bandido Lunar iba a atacar a Rubí, pero Sergio se interpuso y le bloqueó con el escudo. Acto seguido le dio nueve espadazos y le derrotó. Acto seguido se abrió la puerta que había delante de ellos.
Rubí: Gracias Sergio.
Sergio: No hay de qué. Venga, sigamos.
Rubí se levantó y ella, Sergio y Nelly accedieron a la siguiente sala, en la que había plataformas con antorchas que subían y bajaban, además de algunos Keese de Fuego.
Rubí: ¿Cómo vamos a encender esas antorchas si no hay fuego?
Sergio: No te preocupes, déjamelo a mí.
Nelly: ¡Cuidado, ahí vienen los Keese de Fuego!
Sergio y Rubí sacaron sus espadas y derrotaron a los Keese de Fuego.
Sergio: Ya está, ahora a encender las antorchas.
Sergio sacó su arco, disparó la Flecha de Fuego contra las antorchas y la puerta que había al otro lado se abrió.
Rubí: Vaya, de modo que posees las Flechas Mágicas... En fin, sigamos adelante.
Sergio, Rubí y Nelly llegaron al otro lado y accedieron a la siguiente sala, en la que había dos Bandidos Lunares.
Rubí: ¿Estás listo, chico?
Sergio: Claro que sí.
Uno de los Bandidos Lunares se acercó a Sergio y le atacó, pero éste se protegió, le derribó y le dio tres espadazos. Entonces el Bandido Lunar se levantó y Sergio le atacó, pero logró esquivar sus ataques. Entonces hizo un ataque aéreo a Sergio, pero éste lo esquivó y le dio tres espadazos. Entonces el Bandido Lunar lanzó una de sus espadas a Sergio, pero éste se protegió, se acercó a él, le dio tres espadazos y le derrotó. Mientras, Rubí consiguió derrotar al otro Bandido Lunar y la puerta que había delante se abrió. Los tres accedieron a la siguiente sala, donde había una palanca.
Nelly: ¿Esa palanca es para abrir la puerta del desierto?
Rubí: Sí.
Rubí movió la palanca y la puerta que conducía al Desierto Gerudo se abrió.
Rubí: Listo, ya se puede ir al desierto.
Sergio, Nelly y Rubí salieron de la cueva y se dirigieron al desierto.
Mientras tanto, en la entrada del templo...
Lexaeus: Se acercan esos dos. A ver si consiguen llegar.
Lexaeus extendió su mano derecha y salió arena de ella hacia el desierto.
Volviendo con Sergio, Nelly y Rubí...
Rubí: ¡Viene la arena, tapaos los ojos!
Los tres se taparon los ojos con los brazos.
Sergio: ¿Adónde tenemos que ir?
Rubí: Tenemos que ir a una casita. Allí hay alguien que nos ayudará a llegar al templo.
Nelly: ¿Y de quién se trata?
Rubí: No lo sé, es la primera vez que cruzo este desierto.
Sergio: ¿Y cómo avanzamos con esta tormenta de arena?
Rubí: ¿Veis esas banderas?
Nelly: Sí.
Rubí: Nosotros las hicimos para poder avanzar por el desierto. Si las seguimos no nos perderemos.
Sergio, Nelly y Rubí avanzaron siguiendo las banderas y llegaron a la casita.
Sergio: ¿Esta es la casita que mencionabas?
Rubí: Sí.
Sergio, Nelly y Rubí entraron a la casita y los recibió un Gerudo con el pelo de color rojo.
Gerudo: Vaya, hola Rubí. ¿Y vosotros sois...?
Sergio: Yo soy Sergio, y ella es mi hada Nelly.
Gerudo: Encantado de conoceros. ¿Qué habéis venido a hacer aquí?
Sergio: Estamos aquí para acceder al templo y derrotar al tipo de negro que se apoderó de él.
Gerudo: ¿Tú? ¿En serio?
Rubí: Sí, es más fuerte de lo que aparenta. Es el que salvó Términa hace seis meses.
Gerudo: Así que eres ese chico del que tanto hablan las leyendas... En ese caso la cosa cambia.
Nelly: ¿Y tú qué haces en este sitio?
Gerudo: Un día fui en dirección al Templo Gerudo, pero se levantó una tormenta de arena como la de hoy y no pude avanzar. Sin embargo vi esta casa de lejos, me acerqué y al ver que estaba desocupada pues me quedé aquí dentro.
Rubí: ¿Y para qué querías ir al templo?
Gerudo: Para explorarlo. Tenía curiosidad por saber qué se escondía allí dentro.
Nelly: ¿Tenías?
Gerudo: Bueno, aún la tengo. Pero el problema ya no es sólo las tormentas de arena, sino también unas cosas blancas muy raras.
Sergio: Sí, ya las hemos visto en la fortaleza.
Gerudo: Entonces ya sabrás lo fuertes que son. Vamos, que si ya de por sí es difícil avanzar, imagínate con esas cosas blancas.
Nelly: Pues hasta ahora no hemos visto ninguna.
Gerudo: Claro, porque aparecen cuando ya has pasado esta casa. A propósito, ¿vosotros sabéis por qué siempre que alguien entra al desierto se produce una tormenta de arena?
Rubí: Ni idea, pero precisamente por eso quiero ir al templo, para averiguar lo que está pasando. Sin embargo, sospecho que estas tormentas de arena son provocadas por alguien.
Sergio: No sé quién puede ser y qué fuerza tiene, pero estoy convencido de que podremos con él.
Rubí: Muy bien Sergio, así se habla.
Gerudo: ¿Os vais ya?
Rubí: Sí.
Gerudo: Recordad lo que os he dicho: Mucho cuidado con las cosas blancas que os aparecerán más adelante y también con las arenas movedizas.
Sergio: Está bien, hasta la próxima.
Sergio, Nelly y Rubí salieron de la casa y avanzaron por el desierto, en el cual seguía la tormenta de arena. Entonces aparecieron dos Umbríos delante de ellos.
Rubí: Yo me encargo de uno de ellos. Tú derrota al otro.
Sergio: Está bien.
Rubí sacó sus espadas y derrotó a uno de los Umbríos fácilmente. Mientras tanto el otro intentó lanzar a Sergio por los aires, pero éste se protegió y le dio tres espadazos. Acto seguido el Umbrío se elevó y atacó a Sergio con sus brazos, pero éste se protegió, le dio tres espadazos más y le derrotó.
Rubí: Bien, sigamos.
Sergio y Rubí siguieron avanzando. Derrotaron a los enemigos que aparecieron y finalmente salieron de la zona de la tormenta de arena.
Nelly: Menos mal, por fin hemos salido de ahí.
Rubí: Mira, ese es el templo.
Sergio: Pues vamos para allá.
Sergio, Nelly y Rubí llegaron a la entrada templo, pero allí apareció Lexaeus.
Continuará...

lunes, 12 de junio de 2017

The Legend of Sergio 2 - Capítulo 28

Al día siguiente Sergio compró tres pociones rojas y estuvo por la mañana y por la tarde practicando para hacerse más fuerte. Al día siguiente...
Nelly: Buenos días.
Sergio: Buenos días. ¿Lista para irnos?
Nelly: Por supuesto.
Sergio se subió en Tornado y él y Nelly se fueron a la Pradera de Hyrule.
Sergio: ¿Por dónde está la zona del Desierto Gerudo?
Nelly: ¿Ves el Rancho Lon Lon? Pues está más al fondo.
Sergio: Vale, pues vamos para allá.
Sergio y Nelly pusieron rumbo a la zona del Desierto Gerudo. Cuando llegaron vieron que había un puente roto.
Nelly: Genial, ¿y ahora cómo cruzamos?
Sergio: Tornado, ¿crees que podrías saltar hasta ahí?
Tornado asintió.
Sergio: Muy bien, pues vamos.
Tornado cogió carrerilla y con un gran salto logró llegar al otro lado.
Nelly: Increíble...
Sergio: Muy bien Tornado, ahora quédate aquí. Volveremos más tarde.
Sergio y Nelly avanzaron y llegaron a una especie de fortaleza que estaba vigilada por Umbríos.
Sergio: ¿Qué es eso?
Nelly: Es la fortaleza de los Gerudo... aunque por lo que veo ahora tiene otros vigilantes.
Sergio: Escondámonos, que no nos vean.
Sergio y Nelly se escondieron de los Umbríos.
Sergio: ¿Y cómo entramos en la fortaleza?
Nelly: Tendremos que aprovechar un momento que estén despistados.
Un rato después...
Sergio (bostezando): Nada, no se mueven.
Nelly: Pues habrá que despistarles de algún modo.
Sergio vio una piedra, la cogió y la lanzó a la fortaleza. Entonces el Umbrío oyó el ruido que hizo al caer y fue hacia donde cayó la piedra.
Sergio: Ahora o nunca. ¡Vamos!
Sergio y Nelly corrieron hacia la fortaleza. Una vez dentro avanzaron, pero de pronto apareció un Enloquecedor.
Sergio: ¿Qué es eso?
Nelly: Es un Enloquecedor. Ataca a sus oponentes con su pesado martillo. Es un enemigo muy fuerte, por lo que no es fácil derrotarle.
Sergio se acercó al Enloquecedor y éste le atacó con el martillo, pero Sergio se protegió. Le atacó, pero el Enloquecedor se protegió con el martillo. Acto seguido el Enloquecedor se hizo diminuto y fue dando martillazos al suelo hacia donde iba Sergio, qué esquivó el ataque con volteretas. Cuando el Enloquecedor volvió a su tamaño normal se acercó por detrás y le dio seis espadazos. El Enloquecedor se elevó, extendió sus brazos y piernas hacia arriba y empezó a girar como las agujas de un reloj.
Nelly: ¿Eh? ¿Qué hace?
Sergio: Ni idea, pero no pienso desaprovechar esta oportunidad.
Sergio hizo el Ataque Circular Aéreo. Sin embargo el Enloquecedor le golpeó con una mano y cayó al suelo. Entonces el Enloquecedor se hizo diminuto e intentó darle un martillazo, pero Sergio logró apartarse a tiempo. Siguió dando martillazos y cuando volvió a su tamaño normal Sergio le dio seis espadazos y le derrotó, pero de repente apareció otro.
Sergio: ¿Otro?
El otro Enloquecedor intentó atacar a Sergio, pero fue derrotado por una Gerudo con dos sables.
???: ¿Estás bien?
Sergio: Sí, muchas gracias. ¿Quién eres?
???: Me llamo Rubí, y soy una Gerudo. ¿Y vosotros?
Sergio: Somos Sergio y Nelly, y hemos venido a devolver la paz a esta zona. Encantados de conocerte.
Rubí: Igualmente. Bien, como iba diciendo, soy una Gerudo y esta es nuestra fortaleza, pero desde que aparecieron esas cosas no hemos podido recuperar el control de la misma.
Sergio: ¿Y sabes dónde están las demás Gerudo?
Rubí: Están encerradas aquí. El día que esas cosas aparecieron capturaron a los guardias Gerudo de esta fortaleza... salvo a mí.
Sergio: ¿Pues a qué estamos esperando? Vayamos a salvarlas.
Rubí: Está bien, vámonos.
Sergio, Nelly y Rubí avanzaron por la fortaleza y vieron a una Gerudo encerrada.
Gerudo: ¡Cuidado!
De pronto apareció un Enloquecedor.
Rubí: Vamos, chico. ¿Estás listo?
Sergio: Sí.
El Enloquecedor atacó a Sergio y Rubí, pero éstos le esquivaron. Entonces el Enloquecedor se elevó y giró como las agujas de un reloj.
Rubí: ¡Vamos chico, ahora o nunca!
Rubí y Sergio atacaron al Enloquecedor, lograron derrotarlo y liberaron a la Gerudo encerrada.
Rubí: ¿Estás bien?
Gerudo: Sí, muchas gracias por liberarme.
Sergio: De nada. ¿Qué vas a hacer?
Gerudo: Protegeré esta zona de la fortaleza.
Rubí: Está bien. Sigamos.
Sergio y Rubí derrotaron a cinco Enloquecedores más y salvaron a cinco Gerudos. Cuando salieron de la fortaleza...
Rubí (sacando sus sables): Venga, acabemos con éstos que son los últimos que quedan.
Sergio (sacando su espada): De acuerdo.
Sergio y Rubí derrotaron derrotaron a los Umbríos que quedaban fuera. Después subieron por un camino que había a la derecha de la fortaleza.
Sergio: ¿Adónde se supone que vamos?
Rubí: ¿Mientras llegabas a la fortaleza viste el acceso al desierto bloqueado por una especie de puerta?
Nelly: No, la verdad es que no nos fijamos.
Rubí: Vamos a una cueva donde hay un dispositivo para abrir esa puerta.
Sergio: ¿Y qué hay en ese desierto?
Rubí: Pues resulta que a través de ese desierto se puede llegar al Templo Gerudo. Lo malo es que siempre que alguien se adentra se produce una tormenta de arena.
Sergio: ¿En serio?
Rubí: Sí. De hecho, creo que el tipo de negro que nos atacó hace seis meses está detrás de esas tormentas.
Nelly: ¿Y eso cómo es posible?
Rubí: No lo sé, pero quiero ir al templo precisamente para averiguarlo.
Sergio: Si no te parece mal iremos contigo.
Rubí: Está bien.
Sergio, Nelly Y Rubí iban a adentrarse en la cueva, pero les rodearon cuatro Neosombras.
Continuará...