Era el día de nochebuena en Términa. Todo estaba blanco por la nieve y
todos estaban ultimando los preparativos para el día de Navidad. En el
Rancho Romani...
Sergio: Dadme ese espumillón.
Cremia le dio espumillón a Sergio y éste lo colocó en la pared.
Sergio: Bueno, pues esto ya está.
Romani: Mañana va a ser Navidad, estoy muy emocionada.
Sergio: Yo también.
Cremia: Y yo.
Sherlyn: Yo sobre todo, van a ser mis primeras navidades en familia.
Sergio: Me alegro mucho por ti.
De repente alguien llamó a la puerta.
Sergio: Ya abro yo.
Sergio abrió la puerta. Resultó ser el cartero.
Cartero: Buenos días.
Sergio: Buenos días.
Cartero: Señor Sergio, traigo una carta para usted.
Sergio: ¿Para mí?
Cartero: Sí.
Sergio cogió la carta.
Cartero: Hasta luego.
Sergio: Gracias, hasta luego.
El cartero se fue y Sergio cerró la puerta.
Romani: ¿Qué es, hermano?
Sergio: Una carta. Voy a subir a mi cuarto a leerla.
Cremia: De acuerdo. Léela tranquilo, que nosotras nos encargamos del resto.
Sergio y Sherlyn subieron a la habitación y Cremia y Romani siguieron colocando los adornos.
Sherlyn: ¿Y bien? ¿De quién es?
Sergio: Aquí pone que es de Andrea.
Sherlyn: ¿Andrea? ¿Esa no es la chica que conociste en Hyrule?
Sergio: Sí, esa misma.
Sherlyn: ¿Y qué dice?
Sergio leyó la carta, la cual decía así:
'Hola Sergio, ¿cómo estás? Hace mucho que no sé nada de ti. Quería que supieras que desde que acabaste con los Emperadores Oscuros todo ha mejorado mucho en Hyrule: El castillo fue reconstruido, no hay ningún ser maligno y todos vivimos en paz y armonía. Asi que, una vez más, agradecerte todo lo que hiciste por nosotros. Por cierto, he decidido que mañana voy a ir a tu casa a pasar las navidades contigo.
Un beso
Andrea'
Sherlyn: ¿Va a venir aquí?
Sergio: Eso parece.
Sherlyn: Vaya, qué calladito te lo tenías, ¿eh pillín?
Sergio(sonrojándose): Ella no es mi novia, simplemente somos amigos.
Sherlyn: Hombre, una simple amiga no cruzaría el portal que conecta Términa con Hyrule sólo para venir a verte.
Sergio: Eso sí, lo cierto es que no voy a negarte que me gusta.
Sherlyn: ¿Y tienes pensado qué vas a regalarle?
Sergio: Aún no.
Sherlyn: No importa, vamos a la ciudad a mirar que seguro que tienen algo.
Sergio: Vale.
Sergio y Sherlyn bajaron. Cuando se disponían a abrir la puerta...
Cremia: Perdona Sergio, ¿me puedes hacer un favor?
Sergio: Claro.
Cremia: ¿Puedes ir a la ciudad a comprar fresas? Yo estoy muy liada y no puedo.
Sergio: Claro, no hay problema.
Cremia: Bien, toma el dinero.
Cremia le dio una rupia púrpura a Sergio.
Sergio: Vale, enseguida venimos.
Dicho esto él y Sherlyn se fueron a Ciudad Reloj, y cuando llegaron fueron al mercado.
Dependiente frutería: Buenos días.
Sergio: Buenos días. ¿Podría darme esas fresas?
Dependiente frutería: Claro, Son 50 rupias.
Sergio pagó las 50 rupias y el dependiente le dio las fresas.
Sergio: Muchas gracias.
Dependiente frutería: A usted.
Sergio: Bueno, y ahora vamos a casa.
Sherlyn: Espera. Ya que estamos aquí podemos mirar un regalo para Andrea.
Sergio: Es cierto, no había caído.
Sergio y Sherlyn fueron a una joyería y se fijaron en unos pendientes.
Sergio: Son preciosos. ¿Crees que le gustarán?
Sherlyn: Seguro, si me gustan hasta para mí.
Sergio: Perdone, ¿cuánto valen esos pendientes?
Dependiente joyería: 100 rupias.
Sergio le dio una rupia plateada al dependiente y éste le dio los pendientes.
Sergio: Muchas gracias.
Dependiente joyería: De nada, y espero que le gusten a su novia.
Ante este comentario Sergio se sonrojó y Sherlyn se rió. Después salieron de la ciudad y él y Sherlyn volvieron al rancho.
Sergio: ¡Ya estamos aquí!
Cremia: ¿Has traído lo que te pedí?
Sergio(sacando las fresas): Sí.
Cremia: Muchas gracias, Sergio.
Sergio: De nada. ¿Quieres que te ayude en algo más?
Cremia: No, no es necesario.
Sergio: Vale.
Un rato después, por la tarde...
Sergio: ¿Me ayudas a envolver los pendientes?
Sherlyn: Claro.
Sergio y Sherlyn cogieron papel de regalo y envolvieron los pendientes.
Sergio: Bueno, pues esto ya está. Gracias, Sherlyn.
Sherlyn: No hay de qué.
???: Chico...
Sergio: ¿Eh?
Sherlyn: ¿Qué ocurre, Sergio?
Sergio: Juraría que alguien me ha llamado.
???: Chico...
Sherlyn: Es cierto, han vuelto a llamarte.
Sergio: Quien quiera que seas, déjate ver.
???: Estoy aquí abajo, en el suelo.
Sergio y Sherlyn miraron el suelo y vieron a un elfo muy pequeño.
Sergio: No puede ser, pero si es...
Sherlyn: Es uno de ayudantes de Santa Claus. Jamás pensé que llegaría a ver uno.
Sergio: Ni yo. Pero dime, ¿para qué me estás buscando?
Ayudante de Santa: La Navidad está en peligro.
Sergio: ¿Cómo que está en peligro?
Ayudante de Santa: Ha ocurrido algo grave con Santa Claus, y si no lo solucionamos no habrá Navidad. Ni para vosotros ni para nadie.
Sergio: Está bien, cuenta con nosotros.
Sergio cogió la espada, el escudo y sus objetos.
Ayudante de Santa: Tened en cuenta que esto es una misión altamente secreta. Nadie puede saberlo.
Sherlyn: ¿Ni siquiera sus hermanas?
Ayudante de Santa: Ni siquiera ellas.
Sergio: ¿Y qué hacemos? Si Cremia y Romani me ven salir con la espada y el escudo sospecharán.
Sherlyn: Déjame a mí.
Sherlyn bajó y fue al salón.
Sherlyn: Oye Cremia, ¿podemor ir Sergio y yo a dar una vuelta?
Cremia: Claro que sí, pero os quiero aquí cuando esté oscureciendo.
Sherlyn: De acuerdo.
Y Sherlyn se dirigió a las escaleras.
Sergio(en voz baja): ¿Y bien?
Sherlyn(en voz baja): Ha dicho que volvamos cuando anochezca.
Sergio fue corriendo hasta la puerta.
Sergio: ¡Hasta luego!
Cremia y Romani: ¡Hasta luego, Sergio!
Cremia: ¡Llévate a Tornado si quieres!
Cuando Sergio, Sherlyn y el ayudante de Santa Claus se fueron...
Romani: Oye hermana, ¿para qué son las fresas que ha traído Sergio esta mañana?
Cremia: Son para el postre de esta noche. ¿Me ayudas a prepararlo?
Romani: ¡Sí! :D
Cremia: Bien, pues vamos a la cocina.
Mientras tanto...
Sergio: Tornado, ¿nos acompañas a una aventura?
Tornado asintió.
Sergio: Bien, pues vámonos.
Sergio se subió en Tornado y él, Sherlyn y el ayudante de Santa Claus salieron del rancho.
Sergio: ¿Y adónde tenemos que ir?
Ayudante de Santa: Tenemos que ir al acceso a las Montañas Nevadas.
Sherlyn: ¿El acceso a las Montañas Nevadas?
Ayudante de Santa: Sí, yo les indicaré donde parar.
Los tres llegaron al acceso a las Montañas Nevadas. Sin embargo...
Ayudante de Santa: ¿Eh? ¿Por qué paramos? Si ya casi hemos llegado.
Sergio: Porque esto está bastante alto para Tornado.
Entonces Sergio se bajó de Tornado.
Sergio: Lo siento Tornado, pero no puedes seguir avanzando. Espéranos aquí, ¿vale?
Tornado asintió. Sergio, Sherlyn y el ayudante de Santa avanzaron un poco y el elfo extendió su mano haciendo que apareciese un agujero.
Sherlyn: Guau...
Ayudante de Santa: Es por ahí.
Los tres cruzaron el agujero y aparecieron en un paisaje nevado con una gran casa al fondo.
Ayudante de Santa: Pues aquí es, estamos en Ciudad de la Navidad.
Sherlyn: Increíble, jamás llegué a imaginar que se llegaría a este sitio desde las Montañas Nevadas.
Sergio: Ojalá Cremia y Romani pudieran ver esto.
Ayudante de Santa: Vamos, tenemos que ir a la fábrica.
Los tres llegaron a la Plaza de los Dulces, pero allí aparecieron dos Chuchus de Hielo y un Muñeco de Nieve Maligno.
Ayudante de Santa: ¡Aaaah! ¡Son esas cosas!
Y el ayudante de Santa Claus se escondió.
Sergio(sacando la espada y el escudo): Bien, pues vamos allá.
Los Chuchus fueron a por Sergio, pero éste los derrotó de un espadazo. Después se transformó en Goron y fue a por el Muñeco de Nieve Maligno. Éste intentó darle un puñetazo, pero Sergio lo bloqueó y le derrotó de tres puñetazos. Entonces apareció otro enemigo, que era una caja con patas.
Sergio: ¿Otro?
Sherlyn: Es un Soldado de Plomo. Se desplaza saltando y para atacar el soldado sale de la caja y dispara. También de esa caja puede salir una calabaza.
Sergio volvió a la normalidad. Entonces el soldado salió de la caja y disparó, pero Sergio se protegió con el escudo y le dio tres espadazos. Acto seguido el soldado se metió en la caja, ésta saltó y salió una calabaza atacando a Sergio, pero éste se protegió con el escudo y le dio tres espadazos. Después la calabaza se metió en la caja, ésta saltó y salió el soldado de plomo disparando a Sergio, pero éste se protegió con el escudo, le dio tres espadazos y le derrotó. Entonces el ayudante de Santa Claus salió de su escondite.
Ayudante de Santa: ¿Ya está?
Sergio: Sí, los he vencido. Tranquilo.
Sherlyn: Bueno, entremos ahí.
Los tres entraron y vieron a otros ayudantes de Santa Claus.
Ayudante de Santa (chica): Menos mal que estás aquí, héroe de Términa y de Hyrule.
Sergio: ¿Qué es lo que pasa?
Los ayudantes señalaron a Santa Claus, el cual estaba convertido en piedra.
Sergio: ¿Ese es Santa Claus?
Sherlyn: ¿Y por qué se ha transformado en piedra?
Ayudante de Santa 2(chica): Resulta que Santa Claus encontró una gema blanca y la cogió, pero esa gema brilló y Santa se transformó en piedra. Y además la gema cayó al suelo y se rompió.
Ayudante de Santa 2: Venid con nosotros.
Sergio y Sherlyn siguieron a los elfos hacia la fábrica de juguetes.
Sergio: ¿Esto qué es?
Ayudante de Santa: Esto es la fábrica de juguetes, donde envolvemos los juguetes.
Ayudante de Santa (chica): El problema es que eso no nos sirve de nada si no podemos entregar los regalos.
Sherlyn: ¿Y no podéis manejar vosotros el trineo?
Ayudante de Santa: Qué va, somos demasiado pequeños para eso.
Sergio se quedó pensando un rato.
Sergio: ¿Sabéis si hay alguna manera de que Santa vuelva a la normalidad?
Ayudante de Santa 2 (chica): Bueno, en las Montañas Nevadas hay una cueva en la que hay un antídoto para salvar a Santa, pero no sabemos dónde está exactamente.
Sergio: No os preocupéis, encontraré ese antídoto y salvaré a Santa Claus.
Sherlyn: ¡Claro! No permitiremos que ningún niño se quede sin Navidad.
Ayudante de Santa (chica): Estupendo, sabíamos que podíamos contar con vosotros.
Ayudante de Santa 2: Mucha suerte.
Sergio: Gracias, luego volvemos.
Sergio y Sherlyn salieron de la fábrica y de la casa de Santa Claus. Sergio derrotó a dos Chuchus de Hielo, un Muñeco de Nieve Maligno y un Soldado de Plomo. Ambos salieron de Ciudad de la Navidad y fueron a las Montañas Nevadas.
Continuará...
Sergio: Dadme ese espumillón.
Cremia le dio espumillón a Sergio y éste lo colocó en la pared.
Sergio: Bueno, pues esto ya está.
Romani: Mañana va a ser Navidad, estoy muy emocionada.
Sergio: Yo también.
Cremia: Y yo.
Sherlyn: Yo sobre todo, van a ser mis primeras navidades en familia.
Sergio: Me alegro mucho por ti.
De repente alguien llamó a la puerta.
Sergio: Ya abro yo.
Sergio abrió la puerta. Resultó ser el cartero.
Cartero: Buenos días.
Sergio: Buenos días.
Cartero: Señor Sergio, traigo una carta para usted.
Sergio: ¿Para mí?
Cartero: Sí.
Sergio cogió la carta.
Cartero: Hasta luego.
Sergio: Gracias, hasta luego.
El cartero se fue y Sergio cerró la puerta.
Romani: ¿Qué es, hermano?
Sergio: Una carta. Voy a subir a mi cuarto a leerla.
Cremia: De acuerdo. Léela tranquilo, que nosotras nos encargamos del resto.
Sergio y Sherlyn subieron a la habitación y Cremia y Romani siguieron colocando los adornos.
Sherlyn: ¿Y bien? ¿De quién es?
Sergio: Aquí pone que es de Andrea.
Sherlyn: ¿Andrea? ¿Esa no es la chica que conociste en Hyrule?
Sergio: Sí, esa misma.
Sherlyn: ¿Y qué dice?
Sergio leyó la carta, la cual decía así:
'Hola Sergio, ¿cómo estás? Hace mucho que no sé nada de ti. Quería que supieras que desde que acabaste con los Emperadores Oscuros todo ha mejorado mucho en Hyrule: El castillo fue reconstruido, no hay ningún ser maligno y todos vivimos en paz y armonía. Asi que, una vez más, agradecerte todo lo que hiciste por nosotros. Por cierto, he decidido que mañana voy a ir a tu casa a pasar las navidades contigo.
Un beso
Andrea'
Sherlyn: ¿Va a venir aquí?
Sergio: Eso parece.
Sherlyn: Vaya, qué calladito te lo tenías, ¿eh pillín?
Sergio(sonrojándose): Ella no es mi novia, simplemente somos amigos.
Sherlyn: Hombre, una simple amiga no cruzaría el portal que conecta Términa con Hyrule sólo para venir a verte.
Sergio: Eso sí, lo cierto es que no voy a negarte que me gusta.
Sherlyn: ¿Y tienes pensado qué vas a regalarle?
Sergio: Aún no.
Sherlyn: No importa, vamos a la ciudad a mirar que seguro que tienen algo.
Sergio: Vale.
Sergio y Sherlyn bajaron. Cuando se disponían a abrir la puerta...
Cremia: Perdona Sergio, ¿me puedes hacer un favor?
Sergio: Claro.
Cremia: ¿Puedes ir a la ciudad a comprar fresas? Yo estoy muy liada y no puedo.
Sergio: Claro, no hay problema.
Cremia: Bien, toma el dinero.
Cremia le dio una rupia púrpura a Sergio.
Sergio: Vale, enseguida venimos.
Dicho esto él y Sherlyn se fueron a Ciudad Reloj, y cuando llegaron fueron al mercado.
Dependiente frutería: Buenos días.
Sergio: Buenos días. ¿Podría darme esas fresas?
Dependiente frutería: Claro, Son 50 rupias.
Sergio pagó las 50 rupias y el dependiente le dio las fresas.
Sergio: Muchas gracias.
Dependiente frutería: A usted.
Sergio: Bueno, y ahora vamos a casa.
Sherlyn: Espera. Ya que estamos aquí podemos mirar un regalo para Andrea.
Sergio: Es cierto, no había caído.
Sergio y Sherlyn fueron a una joyería y se fijaron en unos pendientes.
Sergio: Son preciosos. ¿Crees que le gustarán?
Sherlyn: Seguro, si me gustan hasta para mí.
Sergio: Perdone, ¿cuánto valen esos pendientes?
Dependiente joyería: 100 rupias.
Sergio le dio una rupia plateada al dependiente y éste le dio los pendientes.
Sergio: Muchas gracias.
Dependiente joyería: De nada, y espero que le gusten a su novia.
Ante este comentario Sergio se sonrojó y Sherlyn se rió. Después salieron de la ciudad y él y Sherlyn volvieron al rancho.
Sergio: ¡Ya estamos aquí!
Cremia: ¿Has traído lo que te pedí?
Sergio(sacando las fresas): Sí.
Cremia: Muchas gracias, Sergio.
Sergio: De nada. ¿Quieres que te ayude en algo más?
Cremia: No, no es necesario.
Sergio: Vale.
Un rato después, por la tarde...
Sergio: ¿Me ayudas a envolver los pendientes?
Sherlyn: Claro.
Sergio y Sherlyn cogieron papel de regalo y envolvieron los pendientes.
Sergio: Bueno, pues esto ya está. Gracias, Sherlyn.
Sherlyn: No hay de qué.
???: Chico...
Sergio: ¿Eh?
Sherlyn: ¿Qué ocurre, Sergio?
Sergio: Juraría que alguien me ha llamado.
???: Chico...
Sherlyn: Es cierto, han vuelto a llamarte.
Sergio: Quien quiera que seas, déjate ver.
???: Estoy aquí abajo, en el suelo.
Sergio y Sherlyn miraron el suelo y vieron a un elfo muy pequeño.
Sergio: No puede ser, pero si es...
Sherlyn: Es uno de ayudantes de Santa Claus. Jamás pensé que llegaría a ver uno.
Sergio: Ni yo. Pero dime, ¿para qué me estás buscando?
Ayudante de Santa: La Navidad está en peligro.
Sergio: ¿Cómo que está en peligro?
Ayudante de Santa: Ha ocurrido algo grave con Santa Claus, y si no lo solucionamos no habrá Navidad. Ni para vosotros ni para nadie.
Sergio: Está bien, cuenta con nosotros.
Sergio cogió la espada, el escudo y sus objetos.
Ayudante de Santa: Tened en cuenta que esto es una misión altamente secreta. Nadie puede saberlo.
Sherlyn: ¿Ni siquiera sus hermanas?
Ayudante de Santa: Ni siquiera ellas.
Sergio: ¿Y qué hacemos? Si Cremia y Romani me ven salir con la espada y el escudo sospecharán.
Sherlyn: Déjame a mí.
Sherlyn bajó y fue al salón.
Sherlyn: Oye Cremia, ¿podemor ir Sergio y yo a dar una vuelta?
Cremia: Claro que sí, pero os quiero aquí cuando esté oscureciendo.
Sherlyn: De acuerdo.
Y Sherlyn se dirigió a las escaleras.
Sergio(en voz baja): ¿Y bien?
Sherlyn(en voz baja): Ha dicho que volvamos cuando anochezca.
Sergio fue corriendo hasta la puerta.
Sergio: ¡Hasta luego!
Cremia y Romani: ¡Hasta luego, Sergio!
Cremia: ¡Llévate a Tornado si quieres!
Cuando Sergio, Sherlyn y el ayudante de Santa Claus se fueron...
Romani: Oye hermana, ¿para qué son las fresas que ha traído Sergio esta mañana?
Cremia: Son para el postre de esta noche. ¿Me ayudas a prepararlo?
Romani: ¡Sí! :D
Cremia: Bien, pues vamos a la cocina.
Mientras tanto...
Sergio: Tornado, ¿nos acompañas a una aventura?
Tornado asintió.
Sergio: Bien, pues vámonos.
Sergio se subió en Tornado y él, Sherlyn y el ayudante de Santa Claus salieron del rancho.
Sergio: ¿Y adónde tenemos que ir?
Ayudante de Santa: Tenemos que ir al acceso a las Montañas Nevadas.
Sherlyn: ¿El acceso a las Montañas Nevadas?
Ayudante de Santa: Sí, yo les indicaré donde parar.
Los tres llegaron al acceso a las Montañas Nevadas. Sin embargo...
Ayudante de Santa: ¿Eh? ¿Por qué paramos? Si ya casi hemos llegado.
Sergio: Porque esto está bastante alto para Tornado.
Entonces Sergio se bajó de Tornado.
Sergio: Lo siento Tornado, pero no puedes seguir avanzando. Espéranos aquí, ¿vale?
Tornado asintió. Sergio, Sherlyn y el ayudante de Santa avanzaron un poco y el elfo extendió su mano haciendo que apareciese un agujero.
Sherlyn: Guau...
Ayudante de Santa: Es por ahí.
Los tres cruzaron el agujero y aparecieron en un paisaje nevado con una gran casa al fondo.
Ayudante de Santa: Pues aquí es, estamos en Ciudad de la Navidad.
Sherlyn: Increíble, jamás llegué a imaginar que se llegaría a este sitio desde las Montañas Nevadas.
Sergio: Ojalá Cremia y Romani pudieran ver esto.
Ayudante de Santa: Vamos, tenemos que ir a la fábrica.
Los tres llegaron a la Plaza de los Dulces, pero allí aparecieron dos Chuchus de Hielo y un Muñeco de Nieve Maligno.
Ayudante de Santa: ¡Aaaah! ¡Son esas cosas!
Y el ayudante de Santa Claus se escondió.
Sergio(sacando la espada y el escudo): Bien, pues vamos allá.
Los Chuchus fueron a por Sergio, pero éste los derrotó de un espadazo. Después se transformó en Goron y fue a por el Muñeco de Nieve Maligno. Éste intentó darle un puñetazo, pero Sergio lo bloqueó y le derrotó de tres puñetazos. Entonces apareció otro enemigo, que era una caja con patas.
Sergio: ¿Otro?
Sherlyn: Es un Soldado de Plomo. Se desplaza saltando y para atacar el soldado sale de la caja y dispara. También de esa caja puede salir una calabaza.
Sergio volvió a la normalidad. Entonces el soldado salió de la caja y disparó, pero Sergio se protegió con el escudo y le dio tres espadazos. Acto seguido el soldado se metió en la caja, ésta saltó y salió una calabaza atacando a Sergio, pero éste se protegió con el escudo y le dio tres espadazos. Después la calabaza se metió en la caja, ésta saltó y salió el soldado de plomo disparando a Sergio, pero éste se protegió con el escudo, le dio tres espadazos y le derrotó. Entonces el ayudante de Santa Claus salió de su escondite.
Ayudante de Santa: ¿Ya está?
Sergio: Sí, los he vencido. Tranquilo.
Sherlyn: Bueno, entremos ahí.
Los tres entraron y vieron a otros ayudantes de Santa Claus.
Ayudante de Santa (chica): Menos mal que estás aquí, héroe de Términa y de Hyrule.
Sergio: ¿Qué es lo que pasa?
Los ayudantes señalaron a Santa Claus, el cual estaba convertido en piedra.
Sergio: ¿Ese es Santa Claus?
Sherlyn: ¿Y por qué se ha transformado en piedra?
Ayudante de Santa 2(chica): Resulta que Santa Claus encontró una gema blanca y la cogió, pero esa gema brilló y Santa se transformó en piedra. Y además la gema cayó al suelo y se rompió.
Ayudante de Santa 2: Venid con nosotros.
Sergio y Sherlyn siguieron a los elfos hacia la fábrica de juguetes.
Sergio: ¿Esto qué es?
Ayudante de Santa: Esto es la fábrica de juguetes, donde envolvemos los juguetes.
Ayudante de Santa (chica): El problema es que eso no nos sirve de nada si no podemos entregar los regalos.
Sherlyn: ¿Y no podéis manejar vosotros el trineo?
Ayudante de Santa: Qué va, somos demasiado pequeños para eso.
Sergio se quedó pensando un rato.
Sergio: ¿Sabéis si hay alguna manera de que Santa vuelva a la normalidad?
Ayudante de Santa 2 (chica): Bueno, en las Montañas Nevadas hay una cueva en la que hay un antídoto para salvar a Santa, pero no sabemos dónde está exactamente.
Sergio: No os preocupéis, encontraré ese antídoto y salvaré a Santa Claus.
Sherlyn: ¡Claro! No permitiremos que ningún niño se quede sin Navidad.
Ayudante de Santa (chica): Estupendo, sabíamos que podíamos contar con vosotros.
Ayudante de Santa 2: Mucha suerte.
Sergio: Gracias, luego volvemos.
Sergio y Sherlyn salieron de la fábrica y de la casa de Santa Claus. Sergio derrotó a dos Chuchus de Hielo, un Muñeco de Nieve Maligno y un Soldado de Plomo. Ambos salieron de Ciudad de la Navidad y fueron a las Montañas Nevadas.
Continuará...

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