Al día siguiente Sergio compró tres pociones rojas y estuvo por la mañana y por la tarde practicando para hacerse más fuerte. Al día siguiente...
Nelly: Buenos días.
Sergio: Buenos días. ¿Lista para irnos?
Nelly: Por supuesto.
Sergio se subió en Tornado y él y Nelly se fueron a la Pradera de Hyrule.
Sergio: ¿Por dónde está la zona del Desierto Gerudo?
Nelly: ¿Ves el Rancho Lon Lon? Pues está más al fondo.
Sergio: Vale, pues vamos para allá.
Sergio y Nelly pusieron rumbo a la zona del Desierto Gerudo. Cuando llegaron vieron que había un puente roto.
Nelly: Genial, ¿y ahora cómo cruzamos?
Sergio: Tornado, ¿crees que podrías saltar hasta ahí?
Tornado asintió.
Sergio: Muy bien, pues vamos.
Tornado cogió carrerilla y con un gran salto logró llegar al otro lado.
Nelly: Increíble...
Sergio: Muy bien Tornado, ahora quédate aquí. Volveremos más tarde.
Sergio y Nelly avanzaron y llegaron a una especie de fortaleza que estaba vigilada por Umbríos.
Sergio: ¿Qué es eso?
Nelly: Es la fortaleza de los Gerudo... aunque por lo que veo ahora tiene otros vigilantes.
Sergio: Escondámonos, que no nos vean.
Sergio y Nelly se escondieron de los Umbríos.
Sergio: ¿Y cómo entramos en la fortaleza?
Nelly: Tendremos que aprovechar un momento que estén despistados.
Un rato después...
Sergio (bostezando): Nada, no se mueven.
Nelly: Pues habrá que despistarles de algún modo.
Sergio vio una piedra, la cogió y la lanzó a la fortaleza. Entonces el Umbrío oyó el ruido que hizo al caer y fue hacia donde cayó la piedra.
Sergio: Ahora o nunca. ¡Vamos!
Sergio y Nelly corrieron hacia la fortaleza. Una vez dentro avanzaron, pero de pronto apareció un Enloquecedor.
Sergio: ¿Qué es eso?
Nelly: Es un Enloquecedor. Ataca a sus oponentes con su pesado martillo. Es un enemigo muy fuerte, por lo que no es fácil derrotarle.
Sergio se acercó al Enloquecedor y éste le atacó con el martillo, pero Sergio se protegió. Le atacó, pero el Enloquecedor se protegió con el martillo. Acto seguido el Enloquecedor se hizo diminuto y fue dando martillazos al suelo hacia donde iba Sergio, qué esquivó el ataque con volteretas. Cuando el Enloquecedor volvió a su tamaño normal se acercó por detrás y le dio seis espadazos. El Enloquecedor se elevó, extendió sus brazos y piernas hacia arriba y empezó a girar como las agujas de un reloj.
Nelly: ¿Eh? ¿Qué hace?
Sergio: Ni idea, pero no pienso desaprovechar esta oportunidad.
Sergio hizo el Ataque Circular Aéreo. Sin embargo el Enloquecedor le golpeó con una mano y cayó al suelo. Entonces el Enloquecedor se hizo diminuto e intentó darle un martillazo, pero Sergio logró apartarse a tiempo. Siguió dando martillazos y cuando volvió a su tamaño normal Sergio le dio seis espadazos y le derrotó, pero de repente apareció otro.
Sergio: ¿Otro?
El otro Enloquecedor intentó atacar a Sergio, pero fue derrotado por una Gerudo con dos sables.
???: ¿Estás bien?
Sergio: Sí, muchas gracias. ¿Quién eres?
???: Me llamo Rubí, y soy una Gerudo. ¿Y vosotros?
Sergio: Somos Sergio y Nelly, y hemos venido a devolver la paz a esta zona. Encantados de conocerte.
Rubí: Igualmente. Bien, como iba diciendo, soy una Gerudo y esta es nuestra fortaleza, pero desde que aparecieron esas cosas no hemos podido recuperar el control de la misma.
Sergio: ¿Y sabes dónde están las demás Gerudo?
Rubí: Están encerradas aquí. El día que esas cosas aparecieron capturaron a los guardias Gerudo de esta fortaleza... salvo a mí.
Sergio: ¿Pues a qué estamos esperando? Vayamos a salvarlas.
Rubí: Está bien, vámonos.
Sergio, Nelly y Rubí avanzaron por la fortaleza y vieron a una Gerudo encerrada.
Gerudo: ¡Cuidado!
De pronto apareció un Enloquecedor.
Rubí: Vamos, chico. ¿Estás listo?
Sergio: Sí.
El Enloquecedor atacó a Sergio y Rubí, pero éstos le esquivaron. Entonces el Enloquecedor se elevó y giró como las agujas de un reloj.
Rubí: ¡Vamos chico, ahora o nunca!
Rubí y Sergio atacaron al Enloquecedor, lograron derrotarlo y liberaron a la Gerudo encerrada.
Rubí: ¿Estás bien?
Gerudo: Sí, muchas gracias por liberarme.
Sergio: De nada. ¿Qué vas a hacer?
Gerudo: Protegeré esta zona de la fortaleza.
Rubí: Está bien. Sigamos.
Sergio y Rubí derrotaron a cinco Enloquecedores más y salvaron a cinco Gerudos. Cuando salieron de la fortaleza...
Rubí (sacando sus sables): Venga, acabemos con éstos que son los últimos que quedan.
Sergio (sacando su espada): De acuerdo.
Sergio y Rubí derrotaron derrotaron a los Umbríos que quedaban fuera. Después subieron por un camino que había a la derecha de la fortaleza.
Sergio: ¿Adónde se supone que vamos?
Rubí: ¿Mientras llegabas a la fortaleza viste el acceso al desierto bloqueado por una especie de puerta?
Nelly: No, la verdad es que no nos fijamos.
Rubí: Vamos a una cueva donde hay un dispositivo para abrir esa puerta.
Sergio: ¿Y qué hay en ese desierto?
Rubí: Pues resulta que a través de ese desierto se puede llegar al Templo Gerudo. Lo malo es que siempre que alguien se adentra se produce una tormenta de arena.
Sergio: ¿En serio?
Rubí: Sí. De hecho, creo que el tipo de negro que nos atacó hace seis meses está detrás de esas tormentas.
Nelly: ¿Y eso cómo es posible?
Rubí: No lo sé, pero quiero ir al templo precisamente para averiguarlo.
Sergio: Si no te parece mal iremos contigo.
Rubí: Está bien.
Sergio, Nelly Y Rubí iban a adentrarse en la cueva, pero les rodearon cuatro Neosombras.
Continuará...

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