miércoles, 31 de mayo de 2017

The Legend of Sergio 2 - Capítulo 22

Al día siguiente...
Sergio: Buenas días.
Nelly: Buenos días. ¿Lo tienes todo?
Sergio: Sí.
Nelly: Pues venga, vámonos.
Sergio y Nelly salieron de la casa y cogieron a Tornado. De camino al Lago Hylia...
Nelly: Oye, Sergio.
Sergio: ¿Sí?
Nelly: La verdad es que anoche me quedé pensando sobre la discusión que tuvimos y quería pedirte perdón, creo que me pasé un poco con algunas cosas que dije.
Sergio: Puedo entender que no te caiga bien, pero lo menos que podemos hacer es respetarla.
Nelly: Tienes toda la razón. De hecho, voy a hacer un esfuerzo por llevarme bien con ella.
Sergio: ¿En serio?
Nelly: Sí, pero no te prometo nada.
Sergio: Me alegro mucho. Bueno, a lo que íbamos. ¿Dónde está el Lago Hylia?
Nelly: Está en la zona sur.
Sergio y Nelly fueron a la zona sur y llegaron al Lago Hylia.
Nelly: Bueno, pues aquí es. Esto es el Lago Hylia.
Sergio: Pues es bastante bonito, la verdad.
Ambos avanzaron pero de repente apareció una figura de agua:
Sergio: ¿Qué es eso?
Nelly: La verdad es que no tengo ni la más remota idea.
La figura de agua se fue.
Sergio: ¡Oye, espera!
Sergio y Nelly siguieron a la figura de agua hasta una islita en la que había un árbol. Sergio se bajó de Tornado, la figura de agua desapareció y apareció uno de los Emperadores Oscuros.
???: Vaya vaya, pero si está aquí el chico que se fugó del castillo.
Sergio: ¿Quién eres?
El tipo de negro se quitó la capucha. Resultó ser un tipo con el pelo castaño y con cresta.
???: Soy Demyx, y soy el que controla esta zona. Lárgate de aquí.
Sergio: Ni hablar, no pienso permitir que tú y tus amiguitos sigáis haciendo lo que os plazca.
Demyx: ¿Cómo?
Sergio: Ninguno de vosotros me dais ningún miedo, no vais a conseguir amedrentarme.
De repente Demyx sacó un papel.
Demyx: Vamos a ver, si el sujeto no se rindiera procédase a eliminarlo.
Sergio: ¿Qué?
Nelly: ¿Pero qué dice este?
Demyx invocó una guitarra con este aspecto:
Demyx: ¡Baila agua, baila!
Demyx tocó su guitarra y aparecieron diez clones suyos de agua.
Sergio: ¿Qué?
Sergio dio dos espadazos a cada uno de los clones de agua y consiguió vencerlos, pero aparecieron diez más.
Sergio: ¿Más?
Sergio elevó su escudo y éste se convirtió en otra Espada Dorada.
Demyx (pensando): Asi que puede utilizar dos espadas... Interesante.
Sergio derrotó a todos los clones de agua, pero aparecieron diez más.
Sergio: Acabemos con esto.
Sergio logró derrotar a todos los clones de agua, elevó un poco la segunda Espada Dorada y ésta volvió a ser el Escudo de Términa.
Demyx: No está mal, nos veremos en el templo.
Entonces Demyx desapareció entre oscuridad.
Sergio: ¡Espera!
Nelly: Está claro que este va a ser más difícil que los otros.
De pronto Nelly miró al agua y vio algo flotando.
Nelly: Oye, ¿qué es eso?
Sergio: No lo sé. Vamos a ver.
Sergio se convirtió en Zora y él y Nelly se acercaron hacia lo que estaba flotando y vieron que era un Zora malherido.
Sergio: Es un Zora, y está en un estado lamentable.
Nelly: Rápido, llevémoslo a la orilla.
Sergio llevó al Zora a la orilla del lago y volvió a la normalidad. Entonces el Zora se despertó.
Zora: ¿Dónde... dónde estoy?
El Zora miró a Sergio y Nelly.
Zora: ¿Quiénes... sois vosotros?
Sergio: Yo soy Sergio y ella es Nelly, mi compañera.
Nelly: ¿Se puede saber quién te ha hecho todas estas heridas?
Zora: Ha sido... un tipo de negro con una guitarra.
Sergio: ¡Demyx!
Zora: Vi una de esas figuras de agua... y fui a ver lo que estaba pasando. Entonces me encontré a ese tipo... y luché contra él, pero perdí... No tuvo ninguna piedad conmigo...
Sergio: Oye Nelly, ¿crees que podremos hacer algo por él?
Nelly: Imposible. ¿Tú has visto bien esas heridas? Nadie sobreviviría a algo así.
Zora: Chico... tengo que decirte una cosa...
Sergio: No hables, es mejor que no hagas esfuerzos.
Zora: Un amigo mío y yo... logramos escapar... Encuéntrale... él te ayudará... a llegar... al Dominio Zora...
Nelly: ¿Un amigo?
Sergio: ¿Dónde está?
Zora: Está en...
Pero el Zora empezó a ahogarse.
Sergio: ¿Dónde está? ¡Dínoslo!
Finalmente el Zora murió.
Sergio: No puede ser. Este Zora ha...
Nelly: Vamos a enterrarlo.
Sergio y Nelly cavaron un agujero, lo enterraron y Sergio hizo una cruz con dos palos.
Sergio: No puedo creerlo, jamás pensé que vería morir a alguien que no fuese enemigo nuestro.
Nelly: Si esos tipos han llegado al extremo de matar gente, significa que van totalmente en serio en la búsqueda de la Trifuerza.
Sergio: Nunca se lo perdonaré. Matar inocentes es algo imperdonable.
Nelly: Estoy contigo. Venga, busquemos a ese Zora. Aquí ya no hacemos nada.
Sergio se montó en Tornado y él y Nelly salieron del Lago Hylia.
Sergio: ¿Y dónde se te ocurre que pueda estar ese Zora?
Nelly: Al lado de Kakariko hay un río por el cual se va al Dominio Zora, que es donde viven todos... O donde vivían antes de llegar los Emperadores Oscuros.
Sergio: Estupendo, pues vamos para allá.
Sergio y Nelly pusieron rumbo al río Zora.
Continuará...

lunes, 29 de mayo de 2017

The Legend of Sergio 2 - Capítulo 21

Roxas se acercó a Sergio y le atacó con su Llave Espada, pero el guardián del Templo Goron le detuvo con sus garras de metal.
Roxas: ¿Qué?
Guardián del Templo Goron: No te dejaré acercarte a ese chico. Lucha contra mí.
Roxas y el guardián del Templo Goron comenzaron a luchar. Poco después...
Guardiana del Templo Kokiri: ¡Ahora, vámonos!
La guardiana del Templo Kokiri cogió a Sergio y ésta echó a volar. Mientras, Roxas chocó su Llave Espada con una de las garras de metal del guardián del Templo Goron y ambos se separaron.
Guardián del Templo Goron: Aquí termina nuestra pelea.
Roxas: ¿Cómo?
Guardián del Templo Goron: ¡Fuerza de Gea!
Roxas saltó y lanzó su Llave Espada contra el ataque, provocando una explosión. Cuando el humo desapareció vio que el guardián no estaba.
Roxas: ¿Pero dónde...?
Miró hacia atrás y vio que estaban fuera del castillo.
Roxas: ¡Escuchadme! ¡Más os vale tener cuidado a partir de ahora!
Sergio: Gracias a los dos por salvarme.
Guardiana del Templo Kokiri: No hay de qué.
Guardián del Templo Goron: ¿Dónde quieres que te dejemos?
Sergio: En la antigua casa de Impa. Estoy viviendo temporalmente allí.
Guardiana del Templo Kokiri: Está bien.
Los dos guardianes se hicieron invisibles y se dirigieron a Kakariko.
Mientras tanto, en otro lugar...
???: ¿Estás bien, Nelly?
Nelly: No. Sólo de pensar en lo que los Emperadores Oscuros le puedan estar haciendo...
???: Comprendo.¡Ya sé! ¿Y si vamos a buscarle?
Nelly: ¿Eh?
???: Tengo la sensación de que de algún modo se ha salvado.
Nelly: ¿Estás seguro?
???: No, por eso quiero ir a comprobarlo.
Mientras, en Kakariko...
Guardiana del Templo Kokiri: Ya estamos en tu casa.
Guardián del Templo Goron: ¿Quieres que nos quedemos aquí por si acaso aparecen esos tipos?
Sergio: Gracias, pero no hace falta.
Guardiana del Templo Kokiri: Está bien, como quieras. Ya nos vamos.
Sergio: Muchas gracias por salvarme, de verdad.
Guardiana del Templo Kokiri: No hay de qué.
Guardián del Templo Goron: Mucha suerte, cuídate.
Los dos guardianes se fueron y Sergio se tumbó un rato.
Por la tarde...
???: Ya estamos en Kakariko. ¿Por dónde le buscamos?
Nelly: No sé, a mí me da igual.
Estuvieron un rato buscando a Sergio, pero no le encontraron.
Nelly: Nada, no aparece.
???: Espera. ¿Y en la casa de Impa?
Nelly: Es cierto, ahí no hemos mirado. Déjame a mí.
Nelly abrió las ventanas, entró en la casa y vio a Sergio durmiendo. Entonces empezó a llorar.
Nelly: Menos mal que está vivo.
Sergio (despertándose): ¿Pero qué pasa...? ¿Nelly? ¿Eres tú?
Nelly: Sí, soy yo.
Sergio: ¿Pero tú no estabas muerta?
Nelly: No, me salvó alguien en el último momento.
Sergio: A mí me salvaron los guardianes de los templos Kokiri y Goron. De no ser por ellos vete a saber lo que me hubieran hecho los Emperadores Oscuros.
Nelly: Bueno, no pensemos en eso. Lo importante es que al final no nos ha ocurrido nada.
Sergio: Tienes razón.
Un rato después, fuera de la casa...
???: Bueno, no parece que vaya a hacer falta aquí.
Por la noche, en el castillo de los Emperadores Oscuros...
Roxas: Esos guardianes son unos malditos entrometidos. Nadie me hace enfadar y se va de rositas. Cuando les pille...
Axel: Yo creo que deberías olvidarte de ellos y centrarte en el chico y su hada. Parece ser que alguien logró salvarla.
Roxas: ¿¡Qué!?
Roxas pegó un puñetazo a la silla.
Roxas: ¿Qué pasa últimamente? ¿Por qué todo son problemas?
???: ¿Qué hacemos ahora, jefe?
Roxas respiró hondo y se calmó.
Roxas: Hasta ahora nos hemos centrado demasiado en ese chico. Demyx y Lexaeus, buscad la Trifuerza en las áreas que estáis ocupando. Axel y yo buscaremos en el resto de la región de Hyrule.
Lexaeus: ¿Y entonces vamos a dejar en paz a ese chico?
Roxas: Por supuesto que no. Seguramente pasará por el lago o por el desierto. Si aparece, no os cortéis y acabad con él.
Demyx y Lexaeus: Está bien.
Al día siguiente...
Sergio: Buenos días.
Nelly: Buenos días. ¿Listo para ir al Lago Hylia?
Sergio: No, hoy prefiero aprovechar el día para practicar un poco. Tengo que hacerme más fuerte.
Nelly: Bien pensado.
Sergio: ¿Tú conoces algún sitio para practicar?
Nelly: Pues no, la verdad es que no.
Sergio: Entonces iré a practicar a la Pradera de Hyrule.
Nelly: No sé yo si es el mejor sitio. ¿Y si los Emperadores Oscuros te atacan como ayer?
Sergio: Ahora que saben que sabemos que buscan la Trifuerza seguramente la buscarán con más empeño.
Nelly: Sí, pero no creo que nos dejen en paz así por las buenas.
Sergio: Pero en algún sitio tendré que practicar.
Nelly: La Pradera de Hyrule es un sitio ideal para practicar, y no conozco ningún otro por aquí cerca.
Sergio: Entonces está decidido.
Sergio se fue a la Pradera de Hyrule a practicar con la espada para hacerse más fuerte y así poder combatir a los Emperadores Oscuros.
Ese mismo día, por la noche...
Sergio: Bueno, creo que he mejorado algo, pero no sé si será suficiente para vencer a los Emperadores Oscuros.
Nelly: Esperemos que lo sea, por el bien de Hyrule.
Sergio: Cambiando de tema, mañana iremos al Lago Hylia a ver qué está pasando. Lo que nos dijo Andrea me tiene bastante preocupado.
Nelly: ¿Pero tú acaso te creíste lo que dijo esa chica?
Sergio: Por supuesto, noté que sus palabras eran completamente sinceras.
Nelly: Si tú lo dices...
Sergio: ¿Se puede saber qué te pasa con ella?
Nelly: Esa chica no me cae bien. Nunca la perdonaré por lo que nos hizo.
Sergio: Estuvo muy mal lo que hizo, las cosas como son, pero luego vino a pedirnos perdón muy arrepentida.
Nelly: Hay gente que sabe fingir muy bien. ¿Quién te asegura que no lo hizo sólo para quedar bien con nosotros?
Sergio: Ya está bien, Nelly. Mira, entiendo que no quieras perdonarla, pero por lo menos se merece un respeto.
Nelly: ¿Cómo pretendes que la respete si ella no nos respetó a nosotros?
Sergio: De verdad, cuando se te mete algo en la cabeza... Mejor vamos a dormir porque esto no lleva a ninguna parte.
Nelly: Si, va a ser lo mejor. Buenas noches.
Sergio: Buenas noches.
Al día siguiente...
Continuará...

sábado, 27 de mayo de 2017

The Legend of Sergio 2 - Capítulo 20

???: ¿Eh? ¿Qué sitio es este?
???: Vaya, por fin despiertas.
???: ¿Quién es usted?
???: Lo siento, eso no te lo puedo decir.
???: Bueno, entonces da igual. ¿Qué me ha pasado?
???: Esas cosas blancas estuvieron a punto de matarte, pero yo te salvé.
FLASHBACK
Nelly: Alejaos, no os acerquéis. Espera, ¿qué estáis haciendo? Soltadme inmediatamente. No, no me hagas daño con eso, por favor. ¡AAAAAAAAAAH!
De repente apareció un rayo de luz que derrotó a los Umbríos y Nelly cayó al suelo.
Nelly: Sergio...
Nelly se desmayó y el tipo que lanzó el rayo de luz se llevó a Tornado y a ella.
FIN DEL FLASHBACK
Nelly: Ya veo... Muchas gracias. De no ser por ti esas cosas habrían acabado conmigo.
???: No hay de qué.
Nelly: ¿Sabes qué ha sido de Sergio?
???: No lo sé. ¿Por qué no estaba contigo?
Nelly: Porque le derrotó y le capturó el líder de los Emperadores Oscuros.
???: Pues si le han capturado los Emperadores Oscuros, mal asunto. No esperes volver a verlo con vida.
Nelly: ¿Qué? ¡Pues entonces vamos!
???: No hay manera de ayudar a tu amigo. Para empezar, no hay forma de entrar en su castillo, y aunque lo consiguiéramos no tengo poder suficiente para derrotar a esos tipos.
Nelly: No puede ser, algo habrá que podamos hacer.
???: Si hubiera algo que hacer, no dudes que lo haría.
Nelly: Sergio, no...
En la entrada del Templo Kokiri...
Guardiana del Templo Kokiri: ¿Eh?
En su cabeza oyó a Sergio diciendo algo.
Sergio: Socorro... Que alguien me ayude...
Guardiana del Templo Kokiri: Ese chico está en peligro. Tengo que ir a salvarle.
La Guardiana del Templo Kokiri chasqueó los dedos y se volvió invisible. Entonces salió del bosque sin ser vista por los Kokiris. Cuando llegó a la zona del Pueblo Kakariko se encontró con el guardián del Templo Goron.
Guardián del Templo Goron: ¿Qué haces tú aquí?
Guardiana del Templo Kokiri: He oído la voz del chico que me salvó pidiendo ayuda.
Guardián del Templo Goron: Yo también le he oído, por eso estoy aquí. ¿Tienes alguna idea de dónde puede estar?
Guardiana del Templo Kokiri: No tengo ni idea, pero tengo la sensación de que los Emperadores Oscuros han hecho algo con él.
Guardían del Templo Goron: Deben de tenerle prisionero en su castillo.
Guardiana del Templo Kokiri: ¿Y dónde está ese castillo?
Guardían del Templo Goron: En la misma ubicación donde estaba antes el Castillo de Hyrule.
Guardiana del Templo Kokiri: ¿Pues a qué estamos esperando? ¡Vamos para allá enseguida!
Los dos guardianes fueron al castillo. Allí...
???: Roxas, dos de los guardianes de los templos han llegado al castillo.
Roxas: ¿Qué?
???: Lo que oyes. ¿Qué hacemos?
Roxas: Manda Umbríos contra ellos y otros para vigilar a ese chico.
???: Está bien.
Volviendo con los dos guardianes...
Guardiana del Templo Kokiri: ¿Este es su castillo?
Guardián del Templo Goron: Sí, este es. Vamos, deprisa.
Guardiana del Templo Kokiri: Espera un momento. Tenemos que tener mucho cuidado, aunque la gente no nos haya visto, puede que los Emperadores Oscuros sí.
Guardián del Templo Goron: Está bien.
Ambos guardianes entraron en el castillo y fueron sorprendidos por unos cuantos Umbríos.
Guardiana del Templo Kokiri: Tenemos compañía.
Guardián del Templo Goron: Vamos a por ellos.
Guardiana del Templo Kokiri: ¡Espinas de Hada!
Guardián del Templo Goron: ¡Tornado Feroz!
Y ambos derrotaron a los Umbríos.
Guardiana del Templo Kokiri: Sigamos.
Ambos guardianes derrotaron a los Umbríos que se cruzaron en su camino y llegaron hasta donde estaba Sergio, pero vieron a seis Umbríos delante de la celda.
Guardiana del Templo Kokiri: ¡Rayos! Esos Umbríos le están vigilando.
Guardián del Templo Goron: ¿Y qué esperabas? Era evidente que iban a reaccionar a nuestra llegada.
Guardiana del Templo Kokiri: Tienes razón. ¿Qué hacemos?
Guardián del Templo Goron: ¿Qué te parece si les atacamos por sorpresa? Así no tendrán oportunidad de atacarnos y podremos salvar a ese chico más fácilmente.
Guardiana del Templo Kokiri: Buena idea.
Se quedaron observando a los Umbríos y...
Guardiana del Templo Kokiri: ¡Cañón de Flores!
Guardián del Templo Goron: ¡Fuerza de Gea!
Ambos derrotaron a los Umbríos y se acercaron a la celda.
Guardián del Templo Goron: Muy bien, y ahora saquemos de aquí a ese chico.
Sergio: ¿Pero quién... quién anda ahí?
La guardiana del Templo Kokiri chasqueó los dedos y ambos guardianes se volvieron visibles.
Guardiana del Templo Kokiri: No te preocupes, enseguida te sacamos de aquí. ¡Cañón de Flores!
Pero los barrotes no se rompieron.
Guardiana del Templo Kokiri: Rayos, no he podido.
Guardián del Templo Goron: Déjame probar a mí. ¡Fuerza de Gea!
Los barrotes se rompieron y ambos entraron.
Mientras tanto, en otro lugar...
???: ¿Qué ha sido eso?
Axel: Parece que ha sido donde la celda en la que está ese chico.
Roxas: Ya me he hartado de esos dos. Se van a enterar.
Volviendo con Sergio y los dos guardianes...
Guardiana del Templo Kokiri: ¿Cómo estás?
Sergio: Muy malherido, apenas me puedo mover.
Guardiana del Templo Kokiri: No te preocupes.
La guardiana del templo revoloteó encima de Sergio y salieron unos polvos de color verde que curaron a Sergio. Entonces éste se levantó.
Sergio: Ya estoy mejor.
Guardián del Templo Goron: ¿Te han quitado alguno de tus objetos?
Sergio: No, los tengo todos. Por cierto, ¿sabeís algo de Nelly?
Guardián del Templo Goron: ¿Nelly?
Guardiana del Templo Kokiri: ¿Te refieres a esa hada verde que iba contigo?
Sergio: Sí, esa misma.
Guardiana del Templo Kokiri: Lo siento, no la he visto.
Guardián del Templo Goron: Yo tampoco.
Sergio: Vaya...
Guardiana del Templo Kokiri: Tranquilo, seguro que está bien. Venga, vámonos de aquí cuanto antes.
Sergio y ambos guardianes se fueron. Derrotaron a los Umbríos que se les cruzaron, pero cuando estaban a punto de salir...
???: ¿Vais a alguna parte?
De repente apareció un portal oscuro y de él salió Roxas.
Sergio: ¡Tú!
Roxas: Lo siento, pero me temo que no puedo dejarte ir.
Sergio: ¿¡Qué has hecho con Nelly!?
Roxas: ¿Te refieres a esa hada tuya? No te preocupes por ella, está en un sitio mejor.
Sergio (empezando a llorar): ¿Cómo te has atrevido? ¡Miserable!
Roxas: Lo que tú digas, pero de aquí no te vas.
Guardián del Templo Goron: Yo me enfrentaré a él.
Guardiana del Templo Kokiri: ¿Qué?
Guardián del Templo Goron: Le entretendré para que podáis salir de aquí sin problemas.
Sergio (secándose las lágrimas): Me parece buena idea.
Guardiana del Templo Kokiri: Está bien, contamos contigo.
Roxas: Prepárate, chaval.
Roxas se acercó a Sergio y le atacó con su Llave Espada, pero el guardián del Templo Goron le detuvo con sus garras de metal.
Continuará...

jueves, 25 de mayo de 2017

The Legend of Sergio 2 - Capítulo 19

Sergio y Nelly salieron de Kakariko y mientras avanzaban todo a su alrededor se tornó de oscuridad.
Sergio: ¿Qué pasa aquí?
Nelly: A saber.
De pronto aparecieron cuatro Umbríos y Sergio se bajó de Tornado.
Sergio: Tenemos compañía.
Uno de los Umbríos se deslizó por el suelo e intentó atacarle con las piernas, pero Sergio lo esquivó y le derrotó de seis espadazos. Otro de los Umbríos intentó darle con la cabeza, pero Sergio se protegió con el escudo y le derrotó de seis espadazos. Sin embargo otro de ellos se elevó y atacó a Sergio con los brazos, haciéndole daño.
Sergio: ¡Ay!
Sergio le dio seis espadazos y le derrotó. Usó el Ataque Circular Aéreo y logró derrotar al último.
Nelly: Ya está.
???: Bien hecho, chaval.
Sergio: ¿Quién ha dicho eso? ¡Sal de dondequiera que estés!
De repente apareció un portal oscuro y de él salió uno de los Emperadores Oscuros.
???: Has conseguido vencer a mis Umbríos en menos tiempo de lo que esperaba. Enhorabuena.
Sergio: No te andes con rodeos. ¿Quién eres tú?
El tipo de negro se quitó la capucha. Resultó ser un rubio de ojos azules.
???: Mi nombre es Roxas, y soy el líder de los Emperadores Oscuros.
Sergio: ¿El líder?
Nelly: O sea, que fuiste tú quien mató a Impa hace seis meses.
Roxas: En efecto, fui yo. Ese tipo se quiso interponer en mi camino y me lo quité de en medio. ¿Pero cómo sabéis vosotros eso?
Nelly: Se siente, no te lo pensamos decir.
Sergio: Sabemos perfectamente que vais tras la sagrada Trifuerza, y no pensamos permitir que ni tú ni tus súbditos pongáis vuestras manos en ella.
Roxas: Ah, ¿asi que crees que puedes detenerme?
Sergio: Si derroté a uno de los tuyos y estuve a punto de hacer lo propio con otro de ellos, podré vencerte a ti.
Nelly: Muy bien dicho Sergio, así se habla.
Roxas: ¡Ja ja ja ja ja ja ja ja! Muy bien. Si tan seguro estás de que puedes derrotarme...
Roxas invocó su arma, que tenía el siguiente aspecto:
Roxas: ...entonces adelante.
Nelly: No me digas que eso es...
Roxas: En efecto, es la Llave Espada, un arma con un gran poder. Y ahora mismo tu amigo lo comprobará.
Sergio se acercó a Roxas y le atacó, pero éste se apartó a gran velocidad.
Sergio: ¡Qué velocidad!
Roxas atacó a Sergio, pero éste se protegió a tiempo.
Roxas: No ha estado mal para empezar, pero vas a tener que aplicarte al máximo si quieres vencerme.
Roxas y Sergio se separaron y éste último se acercó y le volvió a atacar, pero Roxas lo esquivó. Sin embargo esta vez consiguió darle.
Sergio: ¡Aaaaah!
Roxas: ¡Toma ya!
Sergio (pensando): Menuda fuerza tiene. Se nota que es el líder de los Emperadores Oscuros.
Roxas se acercó y le atacó, pero Sergio logró esquivarlo por poco y atacó a Roxas, aunque éste se protegió con la Llave Espada.
Sergio: ¿Qué?
Roxas atacó a Sergio y le dio.
Sergio: ¡Aaaaah!
Roxas: ¿Qué? ¿Te rindes ya?
Sergio: ¡Ni loco!
Roxas: Tonto...
Sergio se acercó a Roxas y le atacó, pero éste lo esquivó y le atacó. Sin embargo Sergio se protegió por poco. Entonces atacó a Roxas, pero éste se protegió y le dio.
Sergio: ¡Aaaaah!
Un rato después...
Roxas dio cinco golpes más a Sergio, qué apenas podía mantener el equilibrio.
Roxas: ¿De verdad quieres seguir luchando? Mírate, apenas puedes tenerte en pie.
Nelly: Roxas tiene razón, lo mejor será que te retires. Ya le venceremos en otra ocasión.
Sergio: No... Tenemos que vencerle ahora mismo.
Roxas: Te he dado una oportunidad para rendirte y que siguieras con tus jueguecitos, pero dado que insistes, hasta aquí has llegado.
Roxas se acercó a Sergio y le dio antes de que pudiera reaccionar.
Sergio: ¡Aaaaaaaah!
Entonces Sergio cayó al suelo.
Nelly: ¡No!
Sergio: No te saldrás con la tuya...
Roxas (pensando): Y eso que no he utilizado ni de lejos todo el poder del que dispongo.
Dicho esto Sergio perdió el conocimiento. Entonces Roxas creó un portal oscuro.
Nelly: No te lo lleves.
Roxas: No te preocupes, si también tengo una sorpresa para ti.
Nelly: ¿Qué?
Roxas chasqueó los dedos y aparecieron cuatro Umbríos alrededor de Nelly.
Roxas: Ocupaos de ella.
Nelly: ¿¡Cómo!?
Roxas cogió a Sergio, se metió en el portal oscuro y éste desapareció. Entonces los Umbríos se acercaron a Nelly.
Nelly: Alejaos, no os acerquéis. Espera, ¿qué estáis haciendo? Soltadme inmediatamente. No, no me hagas daño con eso, por favor. ¡AAAAAAAAAAH!
Un rato después...
Sergio despertó en una especie de celda grande.
Sergio: ¿Dónde... dónde estoy?
Intentó levantarse, pero no pudo debido a las heridas de la pelea contra Roxas.
Sergio: Cómo duele...
Miró a los lados pero no vio nada.
Sergio: Nelly, ¿dónde estás?
Mientras tanto, en otro lugar...
???: ¿Estáis seguros de que no escapará?
Roxas: Teniendo en cuenta lo malherido que está no creo que vaya a ninguna parte. Y aunque pudiera moverse, ninguno de sus objetos serviría para nada.
???: ¿Y qué haremos con él?
???: ¡Ya sé! ¿Y si usamos el poder de la oscuridad para convertirlo en nuestro aliado?
Axel: No es mala idea, pero no creo que funcionase.
Roxas: Estoy con Axel, no nos compensaría nada tenerlo como aliado.
???: ¿Y entonces qué propones que hagamos?
Roxas: Acabar con su vida.
???: ¿Acabar con su vida?
Roxas: Sí. Mañana por la mañana le tiraré al vacío y así dejará de molestarnos. Estará tan debilitado que no podrá usar ninguno de sus objetos para salvarse.
???: ¡Oye, eso suena bien!
Axel: ¿Y qué ha pasado con la hada verde que le acompañaba?
Roxas: No te preocupes, los Umbríos se encargaron de ella. Ahora nadie podrá ayudarle. ¡Ja ja ja ja ja ja ja ja ja ja!
Mientras tanto, en otro lugar...
???: ¿Eh? ¿Qué sitio es este?
Continuará...