Los Jardineros se disponían a atacar, pero Sergio logró zafarse de ellos. Uno de los Jardineros intentó atraerle y atacarle, pero Sergio bloqueó el ataque y le derrotó de seis espadazos. Derrotó a los otros dos y las llamas azules que bloqueaban el acceso al Gran Árbol Deku desaparecieron.
Sergio: Bien, ¿y ahora qué?
Nelly: Volvamos al bosque, tengo la sensación de que esas llamas han desaparecido.
Sergio y Nelly salieron del prado y fueron hacia el acceso al Gran Árbol Deku. Entonces vieron que las llamas azules ya no estaban.
Sergio: Pues tenías razón.
Nelly: Vamos a ver al Árbol Deku, él sabrá lo que está pasando.
???: ¿Adónde se supone que vais?
Sergio: A ver al Gran Árbol Deku. ¿Hay algún problema, Mido?
Mido: Por supuesto. Sólo los Kokiri pueden ir a verle, y tú no eres uno de nosotros.
Sergio: Ya, porque tú lo digas.
Nelly: No Sergio, eso es cierto. Sin embargo, teniendo en cuenta la situación del bosque creo que hará una excepción por esta vez.
Mido: ¿Y para qué queréis ir a verle?
Sergio: Eso no es asunto tuyo.
Mido: Sí lo es, puesto que soy el líder de los Kokiri. Contádmelo ya.
Nelly: Mejor vámonos, que no tengo ganas de irritarme.
Mido: Para asegurarme de que no hacéis nada extraño iré con vosotros os guste o no.
Nelly: Está bien, ven con nosotros si quieres, pero no nos des la tabarra.
Sergio: ¿¡Qué!?
Mientras los tres caminaban en dirección al Gran Árbol Deku...
Sergio (en voz baja): ¿Pero qué haces? Se supone que nuestra aventura es secreta, nadie puede enterarse de lo que vamos a hacer aquí.
Nelly (en voz baja): Le hemos dicho que íbamos a ver al Árbol Deku, pero no para qué. Además, ¿tú crees que él sería capaz de derrotar a los Umbríos o a los Jardineros?
Sergio (en voz baja): Francamente no, pero aun así no entiendo muy bien por qué le has dejado venir con nosotros.
Nelly (en voz baja): Tú confía en mí, yo sé lo que hago.
Los tres llegaron al Gran Árbol Deku e hicieron una reverencia.
Nelly: Gran Árbol Deku, ya estamos aquí.
Sin embargo, notaron algo raro en él.
Nelly: ¿Gran Árbol Deku? ¿Os sucede algo?
Mido: ¿Pero qué le ha pasado?
Sergio: Es como si estuviera seco o algo así.
Mido: Me apuesto mi gorro a que el tipo aquel de negro tiene algo que ver con esto.
???: Exacto, has acertado.
Mido: ¿Eh?
Sergio: ¡Sal de dondequiera que estés!
De repente apareció un portal oscuro y de él salió Marluxia.
Sergio: ¿Quién eres tú?
Marluxia: Me llamo Marluxia, y soy el gobernador de este bosque.
Nelly: Por tus ropajes deduzco que eres uno de los Emperadores Oscuros.
Marluxia: Deduces bien.
Mido: Me da igual quién seas, soy el jefe de los Kokiri y exijo saber qué le has hecho al Gran Árbol Deku.
Marluxia: Nada grave, sólo que no me dejaba acceder al templo de este bosque y le tuve que enseñar quién manda aquí.
Mido sacó una espada.
Marluxia: ¿Cómo?
Marluxia extendió su brazo derecho y en su mano apareció una guadaña larga con el mango de color verde y el filo de color rosa:
Marluxia: ¿Estás seguro de que quieres luchar contra mí?
Mido se asustó y guardó la espada.
Marluxia: Eso pensaba.
Sergio: Aléjate Mido, yo me ocuparé de él.
Marluxia: Contigo sí tengo ganas de luchar >:)
Sergio sacó su espada y su escudo, pero Marluxia guardó su guadaña.
Marluxia: Pero no aquí. Te espero en el templo.
Marluxia chasqueó los dedos y aparecieron tres Jardineros.
Marluxia: Bueno, eso si consigues sobrevivir. ¡Jajajajajaja!.
Marluxia chasqueó los dedos y desapareció entre oscuridad. Entonces los Jardineros se acercaron a Sergio, pero éste los esquivó y los derrotó.
Nelly: Rápido, vamos hasta ese templo.
Sergio: Mido, lo mejor será que te vayas a tu casa y nos dejes esto a nosotros.
Mido: Odio reconocerlo, pero las habilidades de lucha de tu amigo son increíbles. Sólo él puede salvar este bosque.
Nelly: Mido...
Mido: Está bien, haré lo que tu amigo me dice, me iré a mi casa. Pero más os vale derrotar a ese tipo.
Nelly: Descuida, lo haremos.
Cuando Mido se fue...
Sergio: Bien, ¿tú sabes dónde está ese templo?
Nelly: Sí. Está un poco más adelante de donde nos encontramos, pero no sé cómo llegar hasta él.
Sergio: ¿Provienes de este bosque y no sabes cómo llegar al templo? ¿Me estás vacilando?
Nelly: No, te estoy hablando completamente en serio. El Árbol Deku no me lo dijo.
Sergio: Bueno, es igual. Busquemos algún sitio por el que acceder al templo.
Nelly señaló a la parte derecha del Árbol Deku.
Nelly: ¿Y si miramos ahí?
Sergio: Vamos a ver.
Sergio y Nelly fueron a la parte derecha del Árbol Deku y allí vieron un agujero.
Sergio: ¿Crees que se irá por aquí?
Nelly: No lo sé, pero por probar no perdemos nada.
Sergio: Tienes razón. Vamos.
Sergio y Nelly se metieron en el agujero y avanzaron. Llegaron a una sala en la que había dos Babas Deku y un Matorral Loco.
Nelly: Imagino que sabrás cómo vencerlos.
Sergio: Por supuesto, descuida.
El Matorral Loco lanzó una Nuez Deku a Sergio, pero éste la bloqueó con el escudo y se la devolvió. Acto seguido el Matorral Loco salió corriendo, pero Sergio le derrotó de un espadazo. Derrotó también a las Babas Deku y la puerta cerrada que había delante de él se abrió.
Sergio: Sigamos.
Sergio y Nelly siguieron avanzando y llegaron a una sala en la que había varias Sombras. Sergio las derrotó a todas y él y Nelly llegaron a la salida de la cueva. Allí vieron el templo.
Sergio: ¿Ese es el Templo Kokiri?
Nelly: Ajá, ese es. ¿Estás preparado?
Sergio: Por supuesto que sí.
Nelly: Entonces vamos.
Sergio y Nelly se adentraron en el templo.
Continuará...




