martes, 31 de enero de 2017

The Legend of Sergio - Capítulo 24

Al día siguiente...
Teodora: Tenéis tiempo de hacer lo que queráis hasta esta noche. Quedaremos en el barco.
Sergio: De acuerdo, hasta luego.
Sergio y Sherlyn se alejaron del barco e intentaron decidir qué hacer.
Sherlyn: ¿Se te ocurre qué podríamos hacer? Porque a mí no.
Sergio: Voy a entrenar con la espada. Luego ya veremos qué hacemos por la tarde.
Sherlyn: De acuerdo.
Sergio: Por cierto, ¿es verdad que hay una cueva por aquí?
Sherlyn: No lo sé, fue lo primero que se me ocurrió.
Sergio: ¿Hablas en serio?
Sherlyn: Completamente.
Sergio estuvo toda la mañana entrenando movimientos de espada. Por la tarde él y Sherlyn estuvieron dando una vuelta por toda la zona del Océano Zora. Cuando llegó la noche...
Teodora: Hola chicos, llegáis a tiempo.
Sergio: ¿Ha llegado ya tu ayudante?
Teodora: Sí, por ahí viene.
???: Hola Dora. ¿En qué puedo ayudarte?
Teodora: Este es mi ayudante, se llama Mikau.
Sergio y Sherlyn se quedaron muy sorprendidos.
Sherlyn: ¿Mikau es tu ayudante?
Mikau: Volvemos a encontrarnos. ¿Qué hacéis por aquí?
Teodora: ¿Os conocéis?
Sergio: Si, él fue quien me recomendó mejorar mi espada.
Sherlyn: ¡Y yo soy su mayor fan!
Teodora: Mikau, ¿está todo listo para partir?
Mikau: Si.
Teodora: Bien, pues allá vamos.
Teodora dio media vuelta al barco y empezaron a navegar hacia la cueva. De camino...
Sergio: Dora, ¿puedo preguntarte algo?
Teodora: Por supuesto. ¿De qué se trata?
Sergio: ¿Sabes por qué esos piratas se convierten en esqueletos a la luz de la luna?
Teodora: Por una maldición.
Sherlyn: ¿Una maldición?
Teodora: Si. Hace poco apareció un cangrejo muy grande en el Templo del Océano Zora y desde entonces aparecen piratas por la noche en la costa.
Sherlyn: ¿Y cómo podemos deshacer esa maldición?
Teodora: La única manera de anularla es derrotando al cangrejo.
Mikau: Lo malo es que no se sabe dónde está el templo, pero en la cueva a la que vamos hay un mapa que indica dónde está.
Sergio: Bueno, nos vamos al camarote a descansar.
Mikau: De acuerdo, ya os avisaremos cuando lleguemos o por si hay algún problema.
Sergio: Vale.
Sergio y Sherlyn se metieron en el camarote y hablaron sobre la aventura.
Sherlyn: Sergio, ¿estás bien?
Sergio: Si, estaba pensando en mis hermanas. Ojalá acabe todo esto pronto para estar más con ellas, porque desde que salvé a Romani apenas las he visto.
Sherlyn: No te preocupes, es normal que las eches de menos. Ya verás cómo esto termina pronto y estás de nuevo con ellas.
Sergio: Gracias. Por cierto, ¿tú te imaginabas que Mikau era el ayudante de Dora?
Sherlyn: Para nada. No te lo imaginabas tú, me lo iba a imaginar yo.
Teodora: ¡Corre Sergio, sube a ayudarnos!
Sergio: ¿Qué pasará arriba?
Sherlyn: ¿Un abordaje, tal vez?
Sergio y Sherlyn subieron a cubierta y vieron que había tres Piratas Esqueleto con dos hachas cada uno.
Sergio: ¡Los piratas!
Teodora: Vamos a por ellos.
Uno de los piratas intentó atacar a Sergio, pero éste lo esquivó, le dio cuatro espadazos y le derrotó. Teodora derrotó a otro con mucha facilidad gracias a sus dos espadas. Mikau derrotó al último con ocho golpes rápidos con sus aletas.
Teodora: Vamos a los cañones, tenemos que derribar su barco.
Sergio, Teodora y Mikau dispararon los cañones y lograron derribar el barco.
Pirata: ¡Os acordaréis de esto!
Los piratas se hundieron y Teodora se dirigió hacia el timón.
Teodora: Bueno, ya podemos seguir.
Sergio: Nosotros volvemos al camarote a seguir descansando.
Teodora: De acuerdo.
Un rato después...
Teodora: ¡Sergio, ya hemos llegado!
Sergio salió a cubierta y vio una cueva.
Sergio: ¿Aquí está el tesoro?
Teodora: Así es. Iré yo sola.
Sergio: ¿Qué? ¿Y si te pasa algo?
Teodora: No te preocupes, con dos espadas puedo defenderme.
Sergio: Pero... está bien, pero si algo te pasara yo chasquearé los dedos. Entonces cierra los ojos y sal corriendo.
Teodora: No acabo de entenderlo, pero vale. Nos vemos dentro de un rato.
Sergio: Vale, hasta luego.
Continuará...

domingo, 29 de enero de 2017

The Legend of Sergio - Capítulo 23

Ese mismo día, por la tarde...
Herrero: Tome, su nueva espada ya está terminada.
Sergio: Gracias.
Herrero: Son 50 rupias, por favor.
Sergio le dio una rupia púrpura al herrero.
Herrero: Gracias.
Sergio: A usted, adiós.
Sergio puso la espada en su espalda y salió de la herrería.
Sergio: Esta espada mola más que antes.
Sherlyn: Ya te digo.
De repente apareció un Cangrejo Martillo.
Sergio: Mira que buena ocasión para estrenarla.
El Cangrejo Martillo intentó atacar a Sergio con su pinza izquierda, pero éste le esquivó y le dio un espadazo. Acto seguido el cangrejo intentó dar un cabezazo a Sergio, pero lo esquivó y le dio otro espadazo. Después le dio otro y le derrotó.
Sergio: Me ha costado menos derrotarle. Ese herrero ha hecho un buen trabajo con mi espada.
Por la noche...
Sergio y Sherlyn estaban paseando por la costa del Océano Zora.
Sergio: Según aquel Zora, los piratas aparecían en esta zona, ¿no?
Sherlyn: En efecto.
De repente apareció un pirata con gorro rojo, barba y un puñal.
???: ¿Me estábais buscando?
Sergio: ¿Pero quién...?
Sherlyn: ¡Un pirata!
Pirata: ¿Qué hacéis vosotros en este sitio? ¡Largaos de aquí!
Sergio: Este no es tu océano, es el de los Zora.
Sergio atacó al pirata, pero no le hizo daño. De hecho, el pirata le hizo daño en la pierna izquierda con su puñal.
Sergio: ¿Qué pasa aquí? Mis ataques no le afectan.
Piratas: ¿Y qué esperabas, chaval?
Unas nubes que cubrían la luna se disiparon y el pirata se convirtió en un esqueleto.
Sherlyn: ¡Qué grima da, por favor!
Sergio: Espera un momento.
Sergio dio tres espadazos al pirata y logró hacerle daño. Acto seguido le dio uno más y le derrotó, pero le empezó a doler la pierna.
Sherlyn: ¿Estás bien?
Sergio: No, me duele un poco la pierna.
De repente aparecieron cuatro piratas rodeándoles.
Sergio: Genial, lo que faltaba.
Sherlyn: Estamos acabados.
???: ¡Vosotros! ¿Por qué no os metéis con alguien de vuestro tamaño?
Los piratas fueron a por la persona extraña, pero sacó dos espadas y les derrotó.
Sergio: Guau.
???: ¿Estás bien, chico?
Sergio: No mucho, uno de ellos me ha dado en la pierna.
???: No te preocupes, ven conmigo a mi barco que te lo curo.
Sergio y la persona extraña fueron por la derecha al otro lado de la costa del Océano Zora, donde había un barco.
Sergio: Increíble, jamás había visto un barco.
Ambos subieron y la persona extraña le curó la herida a Sergio.
???: El corte ha sido limpio. Seguramente mañana estarás como nuevo.
Sergio: Gracias. Por cierto, ¿cómo te llamas?
???: Me llamo Teodora, pero puedes llamarme Dora. ¿Y tú?
Sergio: Yo soy Sergio, y ella es mi hada Sherlyn.
Teodora: Encantada de conoceros. Dime chico, ¿por qué estáis en este sitio?
Sergio: ¿Que por qué estamos aquí? Pues verás...
Sherlyn: Nos hemos enterado de que en esta zona hay una cueva donde se esconde un tesoro. ¿Y tú?
Teodora: Por lo mismo que vosotros.
Sergio: Es curioso, pero no te hemos visto por el día.
Teodora: Si, es que yo sólo salgo de noche porque a esas horas no hay nadie. Aunque hace poco vi a alguien.
Sherlyn: ¿A quién?
Teodora: No lo sé, no pude verle la cara. Lo único que sé es que tenía un hada gris y entró a la herrería.
Sergio: Tal y como pensaba parece ser que ha estado aquí. ¿Tú que opinas, Sherlyn?
Sherlyn: Estoy de acuerdo contigo. Sería muy raro que no se tratase de él.
Teodora: ¿Qué pasa? ¿Le conocéis?
Sergio: Sí. De hecho, hace casi una semana que luché contra él. Es un tipo con muy malas intenciones.
Sherlyn: Desde aquella lucha no hemos vuelto a saber de él... hasta ahora mismo.
Teodora: ¿Pero es fuerte?
Sherlyn: Ya te digo. Con decirte que logró hechizar a una amiga mía y a más gente...
Sergio: Deberíamos estar alerta, podría estar en cualquier parte.
Sherlyn: Cambiando de tema, ¿cuándo salimos a por el tesoro?
Teodora: Saldremos mañana, mi ayudante está muy ocupado y no me puede acompañar hoy.
Sergio: ¿Tienes un ayudante?
Teodora: Si, mañana lo veréis. Descansad, mañana será una noche muy dura.
Sergio: Vale, hasta mañana.
Al día siguiente...
Teodora: Tenéis tiempo de hacer lo que queráis hasta esta noche. Quedaremos en el barco.
Sergio: De acuerdo, hasta luego.
Continuará...

viernes, 27 de enero de 2017

The Legend of Sergio - Capítulo 22

Toto se fue y Sergio y Sherlyn se quedaron mirando la gema.
Sherlyn: ¿Estás pensando lo mismo que yo?
Sergio: Si.
Sergio cerró la mano y apretó el puño. Entonces salió un resplandor y se convirtió en un Zora.
Sherlyn: Ahora eres un Zora. Podrás nadar como ellos, respirar bajo el agua, usar un escudo eléctrico cuando estés en ella y usar tus aletas como boomerangs. Procura que no te alcancen ataques de fuego y de hielo, los Zora son débiles ante ellos.
Sergio: Bueno, ahora busquemos el Salón Zora.
Sherlyn: ¿Y esa especie de isla que hay ahí?
Sergio: Vamos a verla.
Sergio fue nadando hasta la parte trasera de la isla extraña, entró en su interior y volvió a la normalidad.
Sergio: ¿Esto es el Salón Zora?
Zora: Exacto. ¿Qué te trae por aquí, chico?
Sergio: He oído que aquí hay un Zora que tiene Polvo de Oro. ¿Sabe dónde está?
Zora: Has venido a por el Polvo de Oro para forjar una espada nueva, ¿verdad? No te preocupes, yo te acompaño. Sígueme.
El Zora llevó a Sergio por el Salón Zora, giró a la derecha y se paró en una puerta.
Zora: Aquí es.
Sergio: Muchas gracias, hasta luego.
Sergio entró y vio a un Zora tras un mostrador.
Zora: ¿Quién eres tú?
Sergio: Me llamo Sergio. He venido a por Polvo de Oro para forjar una nueva espada. ¿Tiene?
Zora: Por supuesto, pero no te lo daré tan fácilmente. Antes tendrás que pasar una prueba.
Sergio: ¿Una prueba?
Zora: Así es. Hay cinco rupias plateadas esparcidas por toda la Costa del Cabo Zora. Tráemelas y te daré el Polvo de Oro.
Sergio: De acuerdo.
Sergio y Sherlyn salieron del Salón Zora. En el exterior...
Sergio: ¿Por dónde empezamos?
Sherlyn: Empecemos mirando debajo del agua.
Sergio se transformó en Zora, se tiró al agua y cuando iba nadando hacia la orilla vio una rupia plateada.
Sherlyn: ¡Mira, una rupia plateada!
Sergio se detuvo, cogió la rupia y siguió nadando hacia la orilla.
Sergio (pensando): ¿Dónde podrían estar las otras cuatro?
Sergio siguió hacia delante hasta llegar a la Cascada de los Rápidos de la Catarata.
Sergio: Mira, está ahí abajo.
Sherlyn: Pues cógela.
Sergio bajó hasta el fondo de la cascada, cogió la rupia y salió a la superficie.
Sergio: Vamos a por las demás.
Sergio y Sherlyn buscaron las rupias por toda la zona del Cabo Zora y encontraron una. Sergio buscó por todo el agua de la zona y encontró otra. Buscaron la última por toda la zona pero no la encontraron. Entonces ambos fueron al Salón Zora y Sergio volvió a la normalidad.
Sergio: ¿Pero dónde podría estar?
Sherlyn miró el agua que rodeaba el escenario de ensayo de ``Los Indigo-Go's´´ y vio la rupia.
Sherlyn: Mira, está ahí.
Sergio bajó al agua, cogió la rupia y volvió a la superficie.
Sergio: Pues ya está, ya las tenemos todas. Vamos a llevárselas a ese Zora.
Sergio entró en la sala donde estaba el Zora que tenía el Polvo de Oro.
Zora: Hola chico. ¿Has conseguido las rupias?
Sergio: Por supuesto, aquí tiene.
Sergio le dejó las rupias en la mesa y el Zora cogió el Polvo de Oro debajo del mostrador.
Zora: Bien hecho, toma el Polvo de Oro.
Sergio: Gracias, hasta otra.
Sergio salió del Salón Zora y se dirigió a la herrería.
Herrero: Hola otra vez. ¿Tiene el Polvo de Oro?
Sergio (sacando el polvo): Por supuesto, tome.
Herrero: Deme también su espada.
Sergio entregó la espada y la funda al herrero.
Herrero: La espada de mi último cliente era igual que la suya, pero con colores más oscuros.
Sergio: No me diga...
Herrero: Pase por aquí esta tarde, para entonces la tendré lista.
Sergio: Vale, hasta luego.
Sergio y Sherlyn se fueron y el herrero empezó a trabajar en la espada.
Sergio: ¿Y ahora qué hacemos?
Sherlyn: Vamos al Salón Zora, igual obtenemos alguna pista sobre qué tenemos que hacer.
Sergio: Buena idea.
Sergio se transformó en Zora y él y Sherlyn fueron al Salón Zora. Allí...
Zora: Todas las noches igual. ¿Cuándo acabará esto?
Sergio: ¿Sucede algo?
Zora: Si. Últimamante por la noche aparecen piratas en la Costa del Océano Zora. Nadie es capaz de hacerles daño.
Sergio: ¿Y eso?
Zora: No lo sé.
Sergio: Bueno, gracias por la información. Hasta luego.
Ese mismo día, por la tarde...
Continuará...

miércoles, 25 de enero de 2017

The Legend of Sergio - Capítulo 21

Al día siguiente...
Sherlyn: Buenos días, Sergio.
Sergio: Buenos días Sherlyn, vámonos al océano.
Sherlyn: De acuerdo.
Sergio y Sherlyn salieron de la habitación y, antes de salir a la calle...
Anju: Buenos días, Sergio. ¿Os vais a seguir con la aventura?
Sergio: Si. Por cierto, he pensado que mejor te quedes tú con la llave, voy a pasar más de un día fuera.
Anju: Está bien, yo te la guardo. Hasta otra.
Sergio: Adiós, hasta otra.
Sergio y Sherlyn salieron a la calle y se dirigieron a la parte sur de la ciudad.
Sherlyn: El Dios de las Montañas dijo que el océano estaba en la zona oeste, ¿no?
Sergio: Si, justo donde te enseñé ayer la Oficina del Cartero, la Escuela de Esgrima, la Tienda de Bombas, la Tienda de Armas y la Tienda de Curiosidades.
Sherlyn: Pues vamos allá.
Sergio y Sherlyn fueron a la parte oeste, salieron de la ciudad y avanzaron, pero se encontraron con una rampa y una valla.
Sherlyn: Una rampa y una valla. ¿Sabes lo que tienes que hacer?
Sergio: Por supuesto :)
Sergio se transformó en Goron, empezó a rodar y poco a poco fue cogiendo velocidad hasta que empezó a rodar rápido y saltó la rampa llegando al otro lado.
Sergio: Vamos allá.
Sergio y Sherlyn avanzaron y llegaron al Océano Zora.
Sherlyn: Bueno, pues este es el Océano Zora.
Sergio: Vamos a buscar el templo.
De repente apareció un enemigo parecido a un cangrejo grande de colores rojo y blanco delante de ellos.
Sergio: ¿Qué enemigo es ese?
Sherlyn: Es un Cangrejo Martillo. Ataca con sus pinzas como si fueran martillos y con su cabeza. Esquivar o bloquear estos ataques es primordial para tener la oportunidad de atacar.
El Cangrejo Martillo intentó atacar a Sergio con su pinza izquierda, pero Sergio lo esquivó y le dio un espadazo. Acto seguido el cangrejo intentó dar un cabezazo a Sergio, pero lo esquivó y le dio otro espadazo. El cangrejo repitió el proceso anterior, pero Sergio le dio cuatro espadazos más y le derrotó.
Sergio: Ese enemigo es bastante fuerte.
Sergio avanzó, pero apareció otro Cangrejo Martillo. Le dio seis espadazos y le derrotó, pero justo después aparecieron cuatro rodeándole.
Sergio: Oh, oh.
Los cangrejos iban a atacar a Sergio, pero fueron derrotados por dos boomerangs que resultaron ser las aletas de un Zora.
???: ¿Estás bien, chico?
Sergio: Si, muchas gracias. ¿Quién es usted?
???: Me llamo Mikau. Soy el guitarrista de la banda Los Indigo-Go's.
Sherlyn: ¿¡Mikau!? ¡He oído hablar mucho de ti! ¡Dicen que eres el mejor guitarrista! :D
Mikau: Muchas gracias por el halago. Por cierto chico, te voy a dar un consejo.
Sergio: ¿De qué se trata?
Mikau: Con esa espada que tienes no llegarás muy lejos en este sitio. Ve a la herrería que está a tu izquierda para mejorarla. Yo me voy con mis compañeros, hasta luego.
Mikau se fue y Sergio se quedó mirando su espada.
Sherlyn: ¿Te ocurre algo, Sergio?
Sergio: ¿Sabías que esta espada fue el primer regalo de Cremia? Me la dio el día antes de conocerte. Es un regalo muy especial par mí.
Sherlyn: No, no tenía ni idea. Pero lo que sí sé es que esa espada es tuya, asi que tú decides qué hacer con ella.
Sergio: Sin embargo, ha quedado demostrado que con esta espada poco podré hacer en esta zona, asi que vamos a la herrería.
Sherlyn: De acuerdo.
Sergio y Sherlyn fueron a la herrería.
Herrero: Bienvenido a la Herrería del Océano Zora. Déjeme ver su espada, por favor.
Sergio: Aquí tiene.
Sergio le entregó la espada al herrero.
Herrero: Necesito Polvo de Oro para forjar una nueva espada. ¿Tiene?
Sergio: No. ¿Dónde puedo conseguirlo?
Herrero: Hay un Zora en el cabo de al lado que se lo puede dar.
Sergio: Gracias.
Sergio cogió la espada, la guardó y él y Sherlyn salieron de la herrería. Acto seguido fue a la zona cerca del Cabo Zora, donde se encontró a uno de ellos que estaba siendo atacado por unas Sombras.
Sherlyn: ¡Mira, un Zora en peligro!
Sergio: Vamos a ayudarle.
Sergio se interpuso entre el Zora y las Sombras y las derrotó.
Sergio: ¿Se encuentra bien?
???: Si chico, muchas gracias. Me llamo Toto, y soy el representante de Los Indigo-Go's.
Sherlyn: ¿Su representante?
Toto: Si. Iba a ver si hay algún escenario donde puedan tocar su nueva canción.
Sherlyn: ¿Han escrito una nueva canción? ¡Ya tengo ganas de escucharla!
Toto: Pues tendrás que tener un poco de paciencia. Por cierto chico, gracias por salvarme.
Sergio: No hay de qué.
Toto: Como agradecimiento, toma esto.
Toto le entregó a Sergio una gema azul.
Toto: Bueno, me voy. Ya nos veremos.
Sergio: Gracias, hasta otra.
Toto se fue y Sergio y Sherlyn se quedaron mirando la gema.
Continuará...

lunes, 23 de enero de 2017

The Legend of Sergio - Capítulo 20

Sergio y Sherlyn fueron al Lavadero.
Sherlyn: Esa debe de ser la casa.
Sergio: Vamos a llamar a ver.
Sherlyn: Espera, déjame tocar la campana.
Sherlyn tocó la campana, pero no abrió nadie.
Sherlyn: Nada, no nos abre.
Sergio: Vamos a intentarlo otra vez.
Sherlyn: Está bien.
Sherlyn volvió a tocar la campana, pero no abrió nadie.
Sherlyn: Oye, ¿y si a lo mejor esa chica está...?
Sergio: No, no lo creo. ¿Cómo podríamos entrar?
Sherlyn: No lo sé.
De repente Sergio miró al río y vio una llave.
Sergio: Sherlyn, mira eso.
Sherlyn: ¿Qué hace una llave en el río?
Sergio: Ni idea, pero voy a cogerla.
Sherlyn: ¿Crees que con ella podremos entrar en la casa?
Sergio: Es probable.
Sergio bajó al río, cogió la llave y fue a la puerta de la casa.
Sergio: Vamos a ver si sirve.
Sergio metió la llave en la cerradura, la giró y abrió la puerta.
Sergio: ¿Esta llave es de aquí? Qué raro...
Sergio y Sherlyn entraron a la casa y Sergio cerró la puerta.
Sergio: ¿Hola? ¿Hay alguien aquí?
Sergio y Sherlyn avanzaron y se encontraron con una Sombra.
Sherlyn: ¡Mira, una Sombra!
Sergio se quedó mirando a la Sombra sin hacer nada.
Sherlyn: ¿Por qué no atacas? Es un enemigo, tenemos que derrotarlo.
Sergio: No es como las otras, si quisiera atacarnos ya lo habría hecho.
Sherlyn: Mmmm, en eso tienes razón. ¿Por qué no nos ha atacado?
???: Porque no soy enemiga.
Sherlyn: ¡Pero si habla y todo!
???: Veréis, en realidad no soy un enemigo, lo que pasa es que tengo este aspecto por culpa de un hechizo.
Sergio: ¿Un hechizo?
???: Si. Yo era una ciudadana normal, como otra cualquiera, hasta que fui hechizada por un encapuchado de marrón con un hada gris.
Sergio: ¿Un encapuchado con un hada gris?
???: Así es. Un día volvía a casa después de visitar a una amiga y me lo encontré dentro. Intenté huir, pero finalmente el hechizo me alcanzó y me quedé así.
Sherlyn: Discúlpanos un momemto.
Sergio y Sherlyn se giraron y hablaron entre ellos.
Sherlyn: ¿Crees que ha podido ser él?
Sergio: Tiene toda la pinta, desde luego.
???: ¿Qué pasa? ¿Le conocéis?
Sergio: Más bien es que tenemos una ligera idea de quién ha podido hacerlo, pero no estamos del todo seguros. Por cierto, ¿cómo te llamas?
???: Perdona, qué maleducada soy. Me llamo Sisley, encantada de conocerte.
Sergio: Igualmente, nosotros somos Sergio y Sherlyn.
Sherlyn: ¿Por qué estaba la llave de la casa tirada en el río?
Sisley: La cogió el encapuchado y la tiró, pero la verdad es que no sé para qué.
Sergio: No te preocupes, Sisley. No sé cómo, pero lograré anular ese hechizo.
Sisley: ¿De verdad? ¿Harías eso por mí?
Sergio: Pues claro que sí :)
Sherlyn: De hecho, una amiga mía fue hechizada y nos hemos embarcado en una aventura para salvarla. Es todo lo que te puedo contar.
Sisley: Muchas gracias. Y por favor, no le digáis a nadie nada de esto. No quiero que lo sepa nadie.
Sergio: Tranquila, te guardaremos el secreto.
Sisley: Gracias, hasta otra. Quédate la llave.
Sergio: Hasta otra.
Sergio y Sherlyn salieron de la casa y cerraron la puerta.
Sherlyn: Se me ha ocurrido algo. ¿Y si a lo mejor él tiró la llave a propósito?
Sergio: ¿Y por qué crees que lo haría?
Sherlyn: No sé, es como si quisiera que le pilláramos.
Sergio: En tal caso tendremos que estar alerta.
Sherlyn: Bueno, ¿y qué vamos a hacer ahora?
Sergio: Voy a irme fuera a practicar el Ataque Circular para reforzarlo.
Sherlyn: Buena idea.
Sergio y Sherlyn salieron del Lavadero y éste estuvo practicando el Ataque Circular hasta la tarde. Entonces Sergio compró una Poción Roja y después ganó 100 rupias haciendo trabajos. Cuando llegó la noche ambos estaban en su habitación de la posada.
Sergio: ¿Sherlyn, estás bien?
Sherlyn: No puedo quitarme de la cabeza lo de Sisley. ¿Realmente crees que podremos anular su hechizo?
Sergio: Por supuesto, algún modo habrá. Tú no te angusties.
Sherlyn (en voz baja): Cambiando de tema, ¿cómo vamos a afrontar la siguiente zona? El Dios de las Montañas dijo que los enemigos eran más fuertes que los que hemos visto hasta ahora.
Sergio (en voz baja): La verdad es que he notado una cierta mejoría en el Ataque Circular, pero no sé si será suficiente.
Sherlyn (en voz baja): Es cierto, pero tú no eres ni de lejos el chico que conocí por casualidad en el Camino Lácteo. Has mejorado bastante.
Sergio (en voz baja): ¿Tú crees?
Sherlyn (en voz baja): Por supuesto. Todavía te falta, pero has progresado bastante como guerrero.
Sergio: Eso también es verdad. Voy a dormir, a ver si mañana lo veo todo más claro. Buenas noches.
Sherlyn: Buenas noches. Y gracias por enseñarme la ciudad.
Sergio: No hay de qué.
Al día siguiente...
Continuará...